sábado, 31 de diciembre de 2011

2011 agur agur...

Un año más que se va, y otro que comienza. De nuevo en televisión la recapitulación de lo más granado de las noticias habidas, aquellas que por malas o por muy buenas, merecieron nuestra atención y nuestros desvelos. Es hora, como de costumbre (muy mala por cierto), de hacer balance cuando poco se puede hacer ya, de hacer propósito de enmienda que se olvidará en las burbujas del cava, y de abrasar a propios y extraños con mensajes en el móvil y demás artilugios para mostrar a todos nuestra exultante alegría en estas últimas horas del año. Como si nos fuera la vida en ella.

Para mi familia este ha sido un año muy intenso. Ya estábamos disfrutando de las andanzas de Leire, cuando June asomó por nuestras vidas, primero bajo la forma de un embarazo un tanto latoso, que obligó a un despliegue logístico sin precedentes en casa de mis padres, gracias a quienes pude realizar el reposo absoluto durante casi tres meses, con la incertidumbre de si finalmente tendríamos la dicha de poder disfrutar de su presencia.

A ello se sumó el traslado de nuestra vivienda habitual de Castro Urdiales a Algorta, que padeció íntegramente mi marido Agus al encontrarme yo en la cama. Sin duda fueron unos meses raros, pero muy interesantes y didácticos vitalmente hablando, ya que como suele pasar en estos momentos difíciles, es cuando uno se da cuenta de la capacidad de sacrificio y de respuesta rápida, fácil y sin remilgos de aquellos más próximos que te rodean. Ciertamente fue duro para todos, pero muy aleccionador.

En octubre nació June, tres semanas antes de lo previsto y tras una maniobra de versión de la enana que por lo visto venía de nalgas. Todo fue bien, y después de unos días un poco estresantes gracias al exceso de celo de las enfermeras de Cruces con la lactancia materna, June empezó a ganar peso de manera espectacular, disfrutando hoy de una "pepona" hermosa hermosa que nos tiene locos a todos, especialmente a mi teta :-).

Mientras tanto, Leire nos viene sorprendiendo día a día con su desparpajo, su verborrea, sus bailes, su picardía, nos exaspera con sus rabietas y hace que nos rompamos en mil carcajadas con sus razonamientos. Y lo que nos queda.

Terminamos el año con Agus preparando la oposición de Osakidetza, en una época de crisis económica difícil para todos y en medio de la cual no nos cabe sino considerarnos unos privilegiados por disfrutar ambos, al menos de momento, de un puesto de trabajo.

Somos también afortunados porque terminamos el año con salud, todos sin excepción. Porque no tenemos que lamentar pérdidas de seres queridos en este año que termina. Porque en definitiva, sobre todo el 2011 ha venido plagado de buenas noticias.

Para 2012 nos gustaría desearos a todos salud y trabajo, que no es poco en los tiempos que corre. Al menos es lo que queremos para nosotros, disfrutando cada día más de nuestras peques, aunque estemos perdiendo la costumbre de eso tan sano que llaman dormir :-).

Urte berri on!!

sábado, 10 de diciembre de 2011

Leire cumple hoy dos años

Han pasado ya dos años desde que Leire llegó a nuestras vidas. Este personajillo crece sin parar, y celebrar su cumpleaños hoy ha sido muy especial, no sólo porque está saladísima con todo lo que está aprendiendo, con sus canciones, sus bailes, sus trastadas y sus risas, sino porque además ha llegado June para compartir este y otros muchos momentos con todos nosotros.

Me parece increíble que hayan pasado ya dos años. Que use ya un número 22 de calzado, que tenga que mirar su ropa en la sección de niños y no en la de bebés, que hable como un loro y que pueda mantener pequeñas conversaciones conmigo. Que falten dos telediarios para que deje el pañal. Que me vuelva loca con lo que le gusta y no le gusta. Que camine con nosotros por la calle, aunque de vez en cuando nos reclame "upi", para que la llevemos en brazos. Que me saque de mis casillas con sus rabietas y su cabezonería (la de su madre), por hacer las cosas ella sola.

Me tiene absorta con todo lo que aprende en el colegio, no soy capaz de asimilar la cantidad de cosas que ya sabrá y que nosotros no sabemos que sabe. Me asombro a mí misma mirándola embobada cuando me nombra en sueños de madrugada y acudo a su cama para taparla y consolarla (kilómetros de pasillo entre la teta para June y los sueños de Leire. Que me pasarán factura pero que de momento llevo más o menos bien...).

Preparar su cumpleaños ha sido casi tan ilusionante como celebrarlo. Y no veo el momento de que lleguen las fiestas para seguir empapándome de su ilusión desbordante y su sonrisa inocente. La que nos falta a los adultos para vivir mejor.

Zorionak, Leire.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Mi padre

Hoy mi padre es capicúa. Cumple 66 años. Y como no tengo perdón de Dios por haberme olvidado de felicitarle cuando, como todos los días, ha venido a primera hora de la mañana a mi casa para echarme un cable con las peques, espero redimirme con este post, en el que quisiera agradecerle públicamente todo lo que está haciendo por mi familia.

Mi padre es un hombre de su tiempo; a saber, es feliz con un buen western, con una buena comida, o con unas vacaciones o una velada con su señora, a la sazón, mi madre.

Mi padre se ha pasado toda la vida trabajando, saliendo de casa cuando todavía no había salido el sol y llegando cuando la luna llevaba un buen rato alumbrando la ciudad. Y cuando por fin llega la hora de disfrutar de una merecida jubilación, va su hija, que soy yo, y se anima a tener dos niñas. Y ya se sabe que mi generación somos unas balas perdidas en esto del quehacer doméstico, que tenemos mucho Máster y mucho blablabla, pero nos ahogamos en un vaso de agua cuando tenemos la colada, el momento cólicos de la peque y la hora de la cena, todo al mismo tiempo. Así que recurrimos a nuestros padres desesperadamente, reconociendo nuestra supina incompetencia y rindiéndonos a la sabiduría de una madurez muy bien llevada.

De esta forma, mi padre se presenta todas las mañanas por mi casa, cantando aquello de "buenos días Adela mía, que tal usted se descansó", dirigido a mi hija Leire, que revolotea por la sala, desayuno en ristre. Deja en la cocina los tupperware de mi madre, que ya los quisiera Arzak, y se sienta en el sofá, entreteniendo a Leire, o cogiendo en brazos a June, un ternerito de mes y medio.

Me llama la atención que el mismo señor amante del western, que carraspea a todas horas, y gruñe muchas veces más que habla, sea capaz de acunar a June hasta dejarla completamente sopa en sus brazos. Que aún se arrastre por el suelo con Leire y la deje embelesada con sus juegos y sus canciones. Que piense constantemente en sus nietas a cada paso que va, agasajándolas con regalos y detalles, tal vez a veces hasta el exceso. Que siempre, incluso en los momentos más difíciles, anteponga una sonrisa a cualquier obstáculo. Que, de esta forma, nos haga ver la vida mucho más fácil, cosa que no resulta nada ídem especialmente en los tiempos que corren.

Y voy yo, y olvido felicitarle. No tengo perdón.

FELICIDADES AITA.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Mi familia es racista, ¿y la tuya?

Recientemente mis compañeros de CEAR Euskadi han puesto en marcha un taller titulado "Hola soy Pepita. Mi familia y amigos son racistas". El objeto es echar una mano a quienes estamos comprometidos en la lucha contra la intransigencia, la intolerancia y el racismo, frente a todos aquellos que esgrimen mil y un argumentos para justificar sus comentarios, básicamente racistas pero que al estar amparados en datos supuestamente objetivos parece que están dando los resultados de un informe del Eurobarómetro.

Y es que resulta curioso que nos tiramos horas currelando en esto de la lucha contra el racismo (bueno, yo ahora algo menos porque estoy con esto de la lactancia), pero luego cuando nos vienen con los rollos de los medicamentos, las ayudas sociales, la vivienda, y tal y tal, no tenemos argumentos para combatir tales disparates, aun sabiendo que son datos erróneos, falsarios y mal interpretados.

No pongo en duda que habrá congoleños, bolivianos y rumanos sumamente caraduras, malas personas, aprovechados y sinvergüenzas. Más o menos, como conquenses, madrileños, bilbaínos de pro, gallegos, catalanes, etc., que los habrá, sumamente hijos de su madre y desgraciados a más no poder.

Pero igual que a los vasquitos nos tocaba la moral que en Madrid nos quemaran el coche por nuestra matrícula, o que tuviéramos que saber de política antiterrorista en cualquier farra nocturna ante las preguntas del colega de turno que quería ligar con una, al enterarse que era de Bilbao, pues digo yo que no será plato de gusto para los congoleños, bolivianos y rumanos, por decir, que viven en nuestro país, el tener que escuchar sandeces de ese pelo un día sí, y otro también. Y no sólo escucharlo, sino también padecer sus consecuencias.

Porque la tipa que llevaba un porrón de años sin currar beneficiándose del erario público no era "extranjera", sino italiana de toda la vida. Y anda que no conozco yo vizcaínos de pura cepa que viven como quieren aprovechando las ayudas públicas y chupando la sangre, y el bolsillo, a la familia. Total, mientras la vaca dé leche y no se queje...

Así que bienvenido sea este taller de CEAR Euskadi, a ver si aprendemos algo para dar con la puerta en las narices a todos esos comentarios, y de esta forma ir educando a la gente en la información veraz y objetiva. Que ya es hora.

jueves, 27 de octubre de 2011

Enrédate Mujer

Quedan ya pocos días para que se pongan en marcha los talleres formativos, de sensibilización y de diagnóstico de la inmersión de las mujeres getxotarras en el entorno 2.0, a la sazón, blogs, facebook y demás redes sociales. Todo ello, en el marco del proyecto "Enrédate Mujer", presentado por la Asociación de Bloggers de Getxo - Getxoblog con la financiación del Ayuntamiento de Getxo.

Han sido unos meses de intenso trabajo para sacar adelante esta iniciativa, de la que sinceramente espero se obtengan resultados interesantes que favorezcan no sólo una reflexión a nivel municipal acerca de cómo estamos las mujeres de Getxo en esto de las redes sociales, sino también la explosión de nuevas ideas y de futuros proyectos que contribuyan a dinamizar estas redes dentro del municipio.

Las actividades se iniciarán el próximo día 4 de noviembre, de 20 a 21 horas en el Polideportivo de Fadura, con una charla abierta al público y de obligada asistencia si existe interés en participar en uno de los dos talleres programados. Al finalizar la charla se cumplimentará un cuestionario para conocer el grado de conocimiento de las mujeres asistentes sobre las redes sociales y adecuar de esta forma el desarrollo de tales talleres.

Adjunto imagen del cartel en el que se indican los talleres previstos.


martes, 25 de octubre de 2011

June

Escribo este post mientras June duerme plácidamente en mis brazos. Después de nueve meses de un embarazo no precisamente fácil, el objetivo se ha conseguido y por fin ya está aquí.

No son suficientes estas líneas para agradecer a mis padres sus esfuerzos, renuncias y sacrificios durante todo este tiempo, con una atención sin límite para con mi familia. No sé si yo seré capaz algún día de atender así a mis dos hijas. Gracias también a mi marido Agus, que aunque no cumple sino con su papel de esposo y padre, no resulta por ello menos elogiable, ya que el valor no se supone ni en la guerra, y son estas situaciones las que demuestran la valía de un hombre.

June nació el lunes 17 de octubre, previa versión cefálica realizada el jueves 13 porque venía de nalgas. Vamos, que el meneo no debió gustarle mucho y el lunes rompió la bolsa para salir, casualmente a la misma hora que su hermana Leire. 

Fue un parto sencillo, aunque la placenta, otrora despegada y fuente de preocupación, se había aferrado a mi útero como una lapa y tuvieron que sacarla con la mano. Ironías de la vida.

Ahora ya somos cuatro en la familia, quién me lo iba a decir.  Queda lo mejor, que es adaptarnos a la nueva situación, organizarnos con nuevos horarios, necesidades y aprendizajes de todos y cada uno de nosotros.

lunes, 10 de octubre de 2011

Nada que decir

Hace ya varios días que estoy de secano blogero. La baja laboral, la recta final del embarazo, la atención continua de nuestra hija Leire y marujeos varios, hace que no sienta el impulso de expresar mis reflexiones, que aunque no lo parezca las tengo, con la palabra escrita.

Lo cierto es que mirando al mundo exterior, ya sea a través de las redes sociales, ya a través de los canales tradicionales de (des)comunicación, a una le entran ganas de seguir muda. Y si ya miramos directamente a la calle y vemos cómo funcionan algunos del rebaño, pues qué te voy a contar, que estoy mejor jugando a pintar con Leire y contando las pataditas de June.

Y es que me sigo sorprendiendo de nuestros políticos y su capacidad de no reacción, su soberano rostro para seguir mintiendo delante de nuestras narices, exprimiendo la teta más y más. Y nosotros tan campantes, comprando caretas de la Duquesa y alabando su generosidad por repartir champán a troche y moche en las calles de Sevilla, con ocasión de su bodacirco. Ya da pena que en otros países se celebre a los cuatro vientos sus premios Nobel, y aquí, la chaladura nacional de una ¿grande? de la piel de toro.

Es lamentable que con la que está cayendo, a muchos no se les caiga la cara de vergüenza y sigan buscando el dinero fácil, holgazaneando en cualquier esquina y chupando de la teta del amigo, del vecino o de quien pillen por banda. Para después tener la hipocresía de despacharse a gusto, con un buen gin tonic obsequio de la casa, of course, contra los inmigrantes que se parten el cobre por trabajar decentemente.

Resulta triste que en medio de esta crisis de todo lo que puede ser objeto de ella, muchos sigan eludiendo compromisos y responsabilidades, echando balones fuera y dejando la vida pasar, a ver si con un poco de suerte no salpica demasiado la mierda y se puede seguir a flote.

Vamos, que no tengo mucho que decir más que nada porque quitando la vestimenta de la crisis que padecemos, y los esfuerzos de todos los que impulsaron el movimiento del 15M, más o menos los españolitos seguimos igual: miramos, callamos, y seguimos tirando p'lante, sin que se nos oiga demasiado, porsiaca.

Pero bueno, tampoco me hagáis mucho caso que tengo las hormonas revolucionadas con esto del embarazo...

viernes, 9 de septiembre de 2011

Innovación y humanidad

Últimamente nos llenamos la boca con discursos que hablan de competitividad, de profesionalidad, de innovación en el puesto de trabajo, y blablablabla. Me pregunto si alguien se ha planteado la necesidad de añadir a todo esto, importante sin duda, la humanidad, la amabilidad y la corrección en el trato con el cliente, con el usuario, con el ciudadano.

Y es que si con esto de la crisis a más de uno se le amarga el carácter en el sector privado, qué decir de la cosa pública, que lastra ese sambenito de necesitar all-bran a mansalva para superar ese trato que muchas veces recibimos con desidia, descontento y amargura, cuando deberían estar echando cohetes por el mero hecho de disfrutar de un puesto de trabajo.

Este prolegómeno viene a cuenta de un susedido (otro más), que me ha acontecido con Osakidetza, esta vez con la pediatra de mi hija Leire. Resulta que la peque anda estreñida, intuyo que como la señora pediatra que le han asignado, y en la confianza de que me aconsejaran algún tratamiento, acudimos a la profesional. Inicialmente no dudé de su competencia como profesional médico, pero el trato la verdad es que dejaba bastante que desear, con comentarios despectivos para con mi hija, que no paraba de quejarse en una mezcla de incomodidad y mimos por la situación. Señora, para llamar "srta. pepis" a mi hija me basto yo solita. Y si le molestan sus lloriqueos y se queja de que le van a martillear la cabeza el resto del día, pues trabaje en un cementerio, que ahí poco ruido va a tener.

Para colmo, después de dos días intentando que la peque orinara en unas bolsitas que se adhieren a sus genitales (que digo yo que agradable no será, andar pegando y despegando bolsitas de plástico en esa zona, que son bebés, pero no gilipollas), para hacer una prueba, resulta que como les da un resultado dudoso me dan a mí las bolsitas, unas jeringas y unos tubos para que haga lo propio en mi casa y les lleve el resultado para enviarlo a Cruces. Y nada, que la niña no mea. Y yo que le llamo por teléfono para ver si sigo con las bolsitas de marras y les llevo la analítica directamente al hospital. Y van a me dicen que bueno, que a lo mejor no tiene nada en la orina, y que sí, que a lo mejor es estreñimiento, que la vigile el fin de semana.

Yo me pregunto si a la hora de preparar las oposiciones de Osakidetza hay que superar alguna prueba de adivinación o así. Más que nada porque la pediatra ni siquiera ha tocado a mi hija, lo único que ha hecho ha sido remitirme a la enfermera para que le colocara las bolsitas, amén de escuchar sus comentarios absurdos sobre los lloros y quejas de mi hija.

Si no existe esa prueba, yo propongo otra. Una que compruebe la capacidad de tratar con respeto, amabilidad y cariño al paciente. Que bastante mal lo pasamos ya con nuestros achaques, y más siendo tan peques, como para encima tener que aguantar los malos rollos de los que nos atienden. Y si no, que se dediquen a otra cosa, no sé, por ejemplo, a la recogida de la uva...

sábado, 27 de agosto de 2011

Treintaitodos

Hoy cumplo treinta y nueve. Treintaitodos. Y como me ha dicho mi suegro al teléfono, "preñada". La verdad es que no se me ocurre mejor manera de poner colofón a esta mi tercera década vital, que ha estado plagada de momentos intensos en todos los sentidos de la vida.

Mi década treintañera comenzó con un giro radical en mi existencia que arrebató mi inocencia de cuajo y me enseñó a valorar la amistad en su justa medida, a quererme mucho más, a dejar en el camino complejos estúpidos y a comprometerme con una sociedad que se me revelaba hambrienta de responsabilidad y lucha por erradicar hipocresías, tópicos y típicos. Fue también entonces cuando descubrí la hermosa Castro Urdiales, que terminó por abrirme los ojos, no sólo a su belleza, sino a la interior de quienes me apoyaron de diferentes maneras en aquellos duros momentos.

Como treintañera casi recién estrenada conocí a grandes amigos que lo siguen siendo. Te conocí a tí, Agus, apareciendo justo en el instante oportuno, terminando por completar mi existencia y emprendiendo conmigo un ilusionante proyecto.

La década de los treinta no me dejó abandonar mis inquietudes profesionales, antes bien las acrecentó, participando en diferentes grupos y actividades, que me permitieron seguir conociendo gente sumamente interesante desde el punto de vista profesional y humano, y con los que mantengo una excelente relación.

A finales de esta década, mi vida se ha completado con Leire y con June, aún en mi prominente panza, que llenan nuestra vida con sus ocurrencias, sus trastadas, sus rabietas y sus gracias, y que nos hacen disfrutar de forma impensable de los escasos momentos de independencia que nos dejan.

En este año, en el que cumplo los treintaitantos, el destino me ha llevado de nuevo a Algorta, iniciando una nueva etapa en nuestra familia. Me ha puesto un nuevo reto, el del reposo obligado por la espera de June, que me ha permitido, de nuevo, reconocer el valor de quienes más me quieren, de quienes valoran realmente el compromiso y la responsabilidad de formar parte de mi familia, de manera que no creo que haya forma de agradecer suficientemente no sólo sus desvelos, sino también su capacidad de aguante ante mis salidas de tono, más frecuentes de lo normal, a mi pesar.

Y, como si el final de esta etapa fuera el de la reconciliación con mi vida entera, vuelvo a recuperar la relación con algunos de quienes completaron mi vida como veinteañera, superando silencios que echando la vista atrás se tornan ridículos e infantiles.

Así que con Agus, con dos hijas si Dios quiere, con una familia que no me la merezco, con excelentes amigos y con antiguas amistades recuperadas, la verdad, no se me ocurre mejor manera de terminar los treinta y comenzar, el año que viene Dios mediante, la década de los cuarenta.

domingo, 14 de agosto de 2011

Los Tudor, la serie

En los ratitos de somnolencia de Leire, mi marido y yo aprovechamos la ocasión para diferentes menesteres, y uno de ellos es ver un poco la televisión, o mejor dicho, desgastar los botones del mando a distancia, porque la verdad es que cada día da más penita este medio de comunicación.

Los jueves matamos el rato con la serie Los Tudor, que relata la vida y obra de Enrique VIII, generosamente caracterizado para solaz de las jóvenes y no tan jóvenes. Vamos, que el tío era maquiavélico y cruel, pero como está de buen ver en la serie, hasta se le perdona y todo.

En teoría la serie intenta reflejar, excepción hecha de la mencionada licencia de caracterización del protagonista, cómo era la vida de la época. Y sinceramente, no cambia demasiado a como es ahora, si no fuera porque ahora vamos en coche en lugar de en caballo, y que para celebrar magnos eventos contratan a Shakira en vez de a saltimbanquis. Y es que la corte del monarca está llena de intrigantes y malos malísimos, personajes que rebosan codicia, ambición y maldad por todos sus poros. Por mucho oro, seda y demás lindezas, siempre hay unas mazmorras oscuras y terroríficos instrumentos de tortura que ponen los pelos de punta. Y qué decir de la forma de ejecutar a la gente.

Lo triste de todo esto no es que fuera así realmente en aquella época. Lo lamentable es que la serie se recrea en los truculentos detalles de las torturas y las ejecuciones, reflejando paso a paso el sufrimiento humano. Así que mientras unos extras interpretan en la serie el jolgorio de la época cuando veían chorretear la sangre de los desdichados, otros lo vemos tranquilamente en la poltrona del sofá, si me apuras hasta picoteando algo.

Cosa que tampoco debe extrañarnos, cuando somos capaces de ver las imágenes de Somalia, la represión de Siria o las revueltas de Londres, mientras cenamos opíparamente.

Vamos, que la vida sigue igual, sólo que ahora llevamos vaqueros y no jubón, y bebemos Coca Cola en lugar de agua.

Triste triste

martes, 2 de agosto de 2011

Vergüenza


Miro a Leire y sonrío. Verdaderamente está de suerte. Hace sus cuatro comidas diarias, sin contar con el picoteo arrastrao que se inicia por la mañana y termina por la noche: pan, Aspitos, galletas, rabas (cuando caen), y todo lo que pilla por los armarios de casa.
Sí, está de suerte. Porque sus únicas preocupaciones son comer, dormir y jugar, y su mayor disgusto es cuando su amatxu, o sea la que suscribe, no puede estar con ella.

Porque mientras ella duerme la siesta, estómago lleno, tranquila y ajena a todo, en la televisión aparecen de nuevo imágenes que no por surgir otra vez en nuestras pantallas son novedosas. Me refiero a las espeluznantes imágenes del Cuerno de Africa. No son novedosas porque si no se ha hecho nada antes, supongo que el no tener nada que llevarse a la boca será una historia rutinaria, día tras día, desde hace años, en esa zona del planeta. Y nosotros, tan preocupados con la deuda y esas cosas.


Siento vergüenza como ser humano, al ver a estos niños, de la misma edad que mi hija Leire, tirados vilmente en el suelo, ante la mirada impotente del resto, rodeados de moscas, que parece que son las únicas que comen algo por allí. Siendo asco y me resulta obsceno que al tiempo que aparezcan estas imágenes, nosotros no sepamos qué sacar cada día de la nevera para comer, que tengamos varios tipos de helado en la nevera para elegir, que echemos mano de dietas Dukan y demás gilipolleces para calmar nuestras malas conciencias alojadas en los michelines creados con arduo esfuerzo, que maquinemos ridículos records Guinness para ver quién come más huevos cocidos o quién hace la hamburguesa más grande.

Mientras unos pocos no dejamos de comer todos los días, por muy indignados que estemos, otros no tienen ni fuerza para indignarse, y con sus enormes ojos ausentes y sus moscas pegadas en la comisura de los labios, nos piden a gritos silenciosos que nos indignemos por ellos.

Nuestra crisis nos afecta, pero a ellos les hunde aún más. Tiempo es de que la indignación sea global, y no local. Tiempo es de reclamar una respuesta estructural, una solución a este problema que dura por lo menos lo que yo llevo en este planeta, que ya son unos años. Si realmente estamos indignados, demostrémoslo. Si realmente estamos luchando por un mundo mejor, que lo primero que reclamemos sea pan para todos.

Porque hay muchas Leires en este mundo que tienen moscas en la boca en lugar de migas de aspitos. Y ya está bien.

martes, 19 de julio de 2011

Quitar la venda de los ojos

Recientemente he terminado de leer tres interesantes muestras de documentos-denuncia, llamados a abrir los ojos de la sociedad, aún bastante aletargada, en mi opinión. Estos son, el Indignaos, de Stephane Hessel, el Reacciona, de varios autores españoles, y el Delito de Silencio, de Federico Mayor Zaragoza. En todos ellos salen a la luz multitud de cuestiones que resultan indignantes, escabrosas, inmorales, indecentes, que deberían llevarnos a todos a levantarnos y alzar nuestra voz.

Me ha llamado particularmente la atención la denuncia que se realiza del papel de los medios de comunicación. De todos es conocido el patetismo de, especialmente, nuestra televisión, pública y privada, que lejos de convertirse en un canal de comunicación independiente, se ha convertido en un poder inapelable, en manos de los políticos y oligarcas de turno, que de esta forma moldean a su gusto nuestros estados de opinión. Hasta ahora no me había dado cuenta, pero llama la atención que, con la que está cayendo, los titulares de un telediario cualquiera a las tres de la tarde sea el calor que hace en el sur y el frío que hace en el norte, el accidente de tráfico en no sé qué carretera perdida (con todas mis condolencias para la familia), la recuperación de Ortega Cano, o la última encuesta o investigación ridícula de la semana.

Es triste que todos estos periodistas malgasten su tiempo y las ilusiones que supongo tendrían en sus años universitarios, en este tipo de informaciones, ocultando a la ciudadanía otras realidades. Por suerte para nosotros, la ciudadanía, tenemos canales de información alternativa donde poco a poco nos vamos dando cuenta de la verdadera realidad. Ahora sólo queda provocar a todos y todas, y no sólo a la juventud más implicada en las nuevas tecnologías, para que se difunda, se traslade el conocimiento, y finalmente, seamos capaces entre todos de provocar un cambio que, por ser inevitable, no deja de requerir todo nuestro apoyo.

sábado, 9 de julio de 2011

Cómo disfrutar del verano... con lo que se tiene

En ocasiones, sucede que la vida nos pone piedras en el camino que parecen difíciles de sortear. Tan acostumbrados estamos a nuestras rutinas, a nuestros hábitos, a nuestras formas, pongamos por caso, de disfrutar de la vida, por ejemplo ahora en la temporada estival, que cuando acontece algún imprevisto que se prolonga más de lo razonable parece que se nos cae el mundo, que mañana llegará el Apocalipsis y que nada de lo disfrutado ni de lo aún por disfrutar podrá colmar con creces lo que estamos perdiendo en ese momento. La inteligencia humana demuestra así, instantes de supina estulticia, que derivan inexorablemente en la incapacidad para advertir otros hechos importantes o dignos de recordar, de aquí a unos meses; sí, tan sólo meses.

Cuando estos acontecimientos coinciden con el verano, la sensación claustrofóbica y apocalíptica que se nos provoca es aún mayor, y en ese agobio, amargamiento existencial y tristeza coyuntural, corremos el riesgo de arrastrar a quienes nos rodean, en muchos casos víctimas y sufridores colaterales de aquellas circunstancias que suceden, como todo en la vida, cuando menos se las esperan. Porque de eso se trata la vida, de caer y levantar, más fuerte si cabe, con las lecciones aprendidas y con mayor fortaleza.

Algo así es lo que nos está pasando a nosotros, en nuestra familia. El traslado a una nueva ciudad, la necesidad de adaptarse a sus nuevas calles, sus nuevos comercios, sus nuevos espacios de ocio, la búsqueda de entornos para nuestra hija. Y a ello hay que añadir el reposo relativo en un embarazo que está siendo largo por ese reposo en camasofá, sin alternativas especialmente para quien lo padece en sus carnes, a la sazón ya con problemas circulatorios, cabellos largos y canosos hambrientos de peluquería, rostro pálido que no ha visto la luz del sol en tres meses, y que camina con dificultad cada vez que sale al médico porque su cuerpo está perdiendo la costumbre de aquellos largos paseos. No, no es fácil ver cada mañana un cielo resplandeciente, sabiendo de antemano que tu día será como el anterior, y contenta porque las pérdidas remiten, y porque la peque, que Dios mediante se llamará June, patalea de vez en cuando para hacerse sentir en medio de esta maraña de problemas creados. Quienes rodean a la del reposo, que soy yo, tampoco lo tienen fácil, ya que no pueden compartir muchas cosas conmigo, y al mismo tiempo tienen que estar pendientes de mí casi todo el rato.

Entiendo que no es fácil plantearse un verano sin muchas opciones. No sólo para mí, la del reposo, sino para los que me rodean. Yo hace tiempo que me he mentalizado. El mismo tiempo que han tenido los demás para hacerlo. A lo mejor es más sencillo para mí por el hecho de ver engordar mi panza. Pero lo que llevo en mis entrañas es una parte de todos cuantos me rodean. Y su espera, el tachar días del calendario para poder ver su carita, es suficiente acicate para superar todos los nubarrones que pudieran pasar por nuestra mente. Porque somos humanos. Y para dos días que hace buen tiempo...

Porque un verano son tres meses. Los de este año. Y si Dios quiere, tendremos muchos, muchos otros veranos. Con Leire y con June, la cual es única, nacerá en noviembre si Dios quiere. Y a partir de entonces, todos sus veranos serán para ellas. Y recordaremos estos tres meses de 2011 como los de una larga espera que, ojalá sea así, culminó felizmente.

viernes, 1 de julio de 2011

CEAR celebra la sentencia del Tribunal Supremo que confirma el derecho de asilo para las víctimas de violencia de género

Reproduzco a continuación el comunicado de prensa de CEAR ante la sentencia del Tribunal Supremo que confirma el derecho de asilo para las víctimas de violencia de género. Feliz fin de semana.

COMUNICADO


CEAR celebra la sentencia del Tribunal Supremo que confirma el derecho de asilo para las víctimas de la violencia de género


El Tribunal Supremo ha reconocido el derecho de asilo a una mujer argelina y a sus hijos menores de edad frente a la posición contraria defendida por la Abogacía del Estado.

La mujer y sus hijos habían huido de su país al ser víctimas de violencia machista continuada, física y psicológica, por parte del esposo y padre, un maltrato reconocido por el Supremo como “trato inhumano o degradante” ante el que no pudieron ni pueden encontrar una protección efectiva puesto que "la tutela dispensada por las autoridades nacionales del país de origen se revela inútil o ilusoria". Una sentencia que viene a confirmar en todos sus términos la que ya dictó en su día la Audiencia Nacional.

Ante la indefensión en la que se encontraban, no les quedó más remedio que huir de su país y, en 2007, solicitar protección internacional en España. La Oficina de Asilo y Refugio (OAR) resolvió finalmente denegar la petición, concediendo subsidiariamente una autorización de residencia por razones humanitarias sobre la base del artículo 17.2 de la antigua Ley de Asilo. Con el asesoramiento de la CEAR Euskadi se recurrió dicha resolución ante la Audiencia Nacional lográndose una sentencia favorable en la que se les reconocía el derecho de asilo en nuestro país ante el riesgo que supondría para la familia el retorno a su país de origen.

La Abogacía del Estado, no obstante, optó por recurrir en casación, argumentando que la Sala había razonado que "todas las mujeres maltratadas tienen derecho de asilo en España" cuando, según su opinión, no conforman un "grupo social" en el sentido que recoge la Convención de Ginebra de 1951. Sin embargo, el Tribunal Supremo ha ratificado la sentencia de la Audiencia Nacional, tanto en la resolución final como en los argumentos que la sustentan, considerándola acorde a derecho y, en consecuencia, desbaratando el razonamiento de la Abogacía del Estado.

El gobierno español, al aprobar la Ley 12/2009, de 30 de octubre, trasladó el contenido de la Directiva 2004/83, de 29 de abril, y en concreto, lo referido al reconocimiento de la protección internacional a las mujeres víctimas de violencia de género, como un subgrupo dentro de “grupo social determinado” (artículo 7.1.e)). Un reconocimiento legal que venía a subrayar el que la jurisprudencia de manera profusa ha venido haciendo y, sobre todo, el que Ley de Igualdad hizo en 2007 al modificar la Ley de Asilo de aquel momento (incluyendo a las mujeres que huía de sus países a causa de la violencia de género) así como que ya había hecho.

España, normativamente, se ha comprometido de manera visible en la lucha contra la violencia contra las mujeres recogiendo, entre otros, preceptos como los señalados. No obstante, este compromiso dista de ser real si la aplicación práctica de dichas normas difiere del sentido legal expuesto. La administración española, en contradicción con la legislación vigente, se ha mostrado restrictiva a la hora de resolver las solicitudes de protección internacional referidas a persecuciones por motivos de género. La ausencia de estadísticas oficiales al respecto de las solicitudes y el índice de reconocimiento de las peticiones por motivos de género no puede acallar esta realidad que desde CEAR hemos venido denunciando.

Es evidente que las mujeres perseguidas a causa de la violencia machista y que, además, no pueden obtener una protección efectiva en sus países de origen, conforman un grupo social determinado en el ámbito de la legislación internacional y nacional sobre personas refugiadas. La jurisprudencia y la doctrina aplicable así lo han refrendado. Entender lo contrario basándose, además, en argumentaciones que se refieren a la cantidad de mujeres perseguidas que pudieran solicitar protección no es más que defender una actuación fundamentada en una aplicación restrictiva de la normativa y, como tal, contraria a derecho, como reconoce la amplia jurisprudencia aplicable al respecto.

Denegar el asilo o rebajar el estatuto concediendo protección subsidiaria o, un escalón más abajo, una autorización de residencia por razones humanitarias son muestras evidentes de ese ánimo restrictivo contrario a la norma. Realidad que complementa con la no aplicación sistemática del artículo 46 de la Ley de Asilo (que recoge un tratamiento especializado de las solicitudes, entre otros casos, por motivos de género) o las dificultades, cada vez mayores, que las personas solicitantes de asilo encuentran para solicitar asilo en España. Ejemplo de esto último es la caída del número de personas solicitantes de asilo por año, cifra que, sin ser nunca de las más altas de la UE, se ha desplomado desde 2008, cayendo en 2010 a 2738.

Desde CEAR confiamos que esta sentencia de nuestro Alto Tribunal ejemplifique el camino que debe seguir la administración española a la hora de reconocer el derecho de asilo a aquellas mujeres perseguidas a causa de la violencia machista, puesto que este camino no es más que el compromiso adquirido por nuestro país de proteger a las personas refugiadas, especialmente, los relativos a la protección efectiva de las mujeres.

jueves, 30 de junio de 2011

Reflexiones en torno al Plan de Innovación Pública

Aprovechando estos días de reposo obligado, he echado un vistazo en detalle al Plan de Innovación Pública de Gobierno Vasco, recientemente publicado. Que una cosa es reposar, y otra que me salgan telarañas en el cerebro :-).

Me consta que ha sido un trabajo realizado con cariño e intensidad por sus promotores, a algunos de los cuales conozco y con quienes mantengo cierto grado de amistad, lo que me permite afirmar que tienen capacidad y competencia más que sobrada para sacarlo adelante. Tan sólo tienen que superar los inevitables obstáculos que suelen vienen asociados al hecho de formar parte de una organización, donde no todos reman siempre en el mismo sentido.

El contenido básico del Plan ya me resultaba conocido, puesto que sus líneas básicas venían siendo anticipadas tanto en las informaciones publicadas en Facebook, Twitter, blog, así como por las diferentes reuniones de trabajo en las que he tenido el gusto de participar en tanto que proveedora de servicios informáticos para la Administración Pública Vasca. Y vaya por delante que aunque no siempre los resultados de tales reuniones han sido todo lo provechosos que cabía esperar, sí me ha servido para ahondar en las expectativas de desarrollo de la administración en el ámbito electrónico y de interacción con el ciudadano, así como en detectar las profundas necesidades de cambio organizativo que un Plan de estas características implica.

Destacaría del Plan su capacidad para mostrar una visión global del conjunto de cuestiones que en el ámbito tecnológico siguen pendientes de resolver en Gobierno Vasco, y que venían siendo lastradas desde hacía mucho tiempo. Y ahora era más imperioso que nunca el establecer un plan adecuado a las necesidades del Gobierno, y al nuevo escenario de gestión electrónica en el que estamos inmersos.

Dejando aparte los aspectos tecnológicos, relevantes sin duda, uno de los temas que me ha llamado la atención ha sido el enfoque en las personas, sean ciudadanos y ciudadanas, sean funcionarios o funcionarias. Puesto que son ellos los remeros necesarios para que este barco no se vaya a pique. Me ha llamado la atención el hecho de que prácticamente todos los ejes de trabajo contemplen acciones de participación, de formación, de evaluación, de gestión del cambio.

Intuyo que existe aquí un trabajo arduo que hacer, pero sin duda interesantísimo. Puesto que no estamos en algo tan fatuo como puede ser el formar a un técnico o a la maripuri o al patxi de turno en tal o cual nuevo sistema informático. Se trata de dotar a nuestra sociedad en su conjunto de nuevos hábitos en la relación con la administración, cosa que de una forma u otra terminamos haciendo con bastante frecuencia. Y podremos pensar que esto no será complicado para muchos, dada su habilidad con el twitter, con las descargas o con lo que sea. Pero no creo que sea fácil por un lado, simplificar los procesos y convencer a sus gestores de su tramitación electrónica. Como tampoco creo que sea sencillo convencer a maripuri y a patxi de la seguridad y las ventajas de hacer un trámite electrónicamente, por mucho que se bajen series del eMule. No es cosa fácil, pero me parece apasionante e ineludible, un reto interesante de donde todos podemos extraer importantes y útiles lecciones acerca de cómo ser y cómo usar la administración.

Vaya por ello todo mi ánimo y mi disposición a participar a través de los canales que parece que se ponen a disposición para ello.

lunes, 20 de junio de 2011

Yo soy #15M

Como parte del #15m me declaro una persona pacífica y condeno radicalmente todo tipo de violencia: la de los violentos infiltrados en nuestras manifestaciones, y la del Estado, que ha causado más dolor y heridos. Además, condeno la manipulación mediática que enfatiza la información sesgada, parcial o errónea con el propósito de demonizar a los ciudadanos.

Si me manifiesto en la calle es porque:

1- Mi participación como ciudadano se ha reducido a votar a listas cerradas cada cuatro años para ver cómo los representantes de los ciudadanos no respetan lo prometido en su programa.

2- Se hacen leyes a favor de grupos de interés en vez de hacerlas a favor del conjunto de la sociedad.

3- Se invierten recursos públicos para ayudar a minorías poderosas, y no a quienes están pasando situaciones desesperadas ocasionadas por la especulación financiera.

4- Los grandes partidos están más preocupados por mantener su poder que por ofrecer soluciones para superar esta crisis histórica.

5- Está a punto de firmarse un “Pacto del Euro” que consiste fundamentalmente en medidas para reducir la inversión pública en servicios esenciales.

6- Desde diferentes órganos del estado se ha insultado a los ciudadanos, e incluso se ha justificado el recurso a la violencia contra manifestantes pacíficos.

Como parte del #15m, acepto y respeto la diversidad ideológica del movimiento. Cuando participo en una manifestación no reclamo un régimen o una ideología en concreto, ni un modelo social no democrático, ni la eliminación de los partidos o los parlamentos. Lo que reclamo es una democracia mejor y más humana que, entre otras medidas, necesita urgentemente:

1- Cambios en la Ley Electoral para permitir una mejor y más directa representación de los ciudadanos en los parlamentos y una mayor participación ciudadana en las decisiones importantes.

2- Aprobación de una Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública para obligar a la publicación en formatos adecuados y reutilizables de todos los gastos, decisiones y reuniones con grupos de presión por parte de funcionarios y cargos públicos.

3- Tolerancia cero a la corrupción de candidatos y cargos públicos, y controles ciudadanos para la exigencia de responsabilidad política.

4- Separación clara, real y efectiva de los poderes del estado.

5- Control fiscal efectivo de grandes fortunas y operaciones financieras; eliminación de privilegios fiscales a cargos electos.

6- Políticas encaminadas a solucionar de forma efectiva los problemas hipotecarios y de vivienda.

7- Servicios públicos de calidad, fundamentalmente salud, justicia y educación.

8- Eliminación de las leyes que permiten el control administrativo de Internet. La red ha demostrado ser esencial para la libertad de expresión y para responder al peligro de manipulación mediática.

Por todas estas razones volveré a apoyar, mientras siga de reposo y mi estado no me lo permita, las marchas pacíficas en la calle como la del 19 de junio, #19j.

Si estás de acuerdo, aprópiate del texto y divúlgalo (enlace al documento original)
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viernes, 17 de junio de 2011

Todos con Habiba




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miércoles, 15 de junio de 2011

Servicio Cántabro de Salud-1 Osakidetza-0

Creo que hacía tiempo que no me sentía tan reducida a un número más como me he sentido hoy. Tenía que hacerme una ecografía en el Servicio de Obstetricia del Hospital de Cruces, por recomendación de quienes hasta ahora habían hecho el seguimiento de mi segundo embarazo en el Hospital de Laredo, durante el tiempo que he estado residiendo en Cantabria. Como muchos ya sabéis, este embarazo está siendo complicado, si bien la ecografía que tenía que hacerme formaba parte del seguimiento rutinario, en concreto la correspondiente a la semana 20 de gestación.

No hace falta ser un lince para intuir que después de tres amenazas de aborto en menos de un mes, prácticamente todos los días con pérdidas desde hace 8 semanas, sin levantarme de la cama siguiendo indicaciones de dos ginecólogos, un médico de cabecera y una matrona, y con el único consuelo de sentir a mi peque pataleando dentro de mí, la incertidumbre diaria que siento es cuasi absoluta, unida al estrés psicológico que supone estar encerrada en casa, tumbada para más señas, viendo la vida pasar, a tu hija crecer, y a tu familia hacer encaje de bolillos para conciliar su gestión familiar con la de la mía propia, inquilina por sorpresa en su hogar.

Dicho esto, tampoco hace falta ser un lince para intuir que cada vez que me pongo de pie y voy al médico, me entra un pánico escénico brutal, tengo sensaciones muy raras entre las piernas y parece que tengo una vejiga juguetona a juzgar por la cantidad de veces que visito a Roca para hacer "comprobaciones rutinarias".

Y si no hace ser un lince para entender esto, y eres además lego en esto de la medicina, cabría esperar lo mismo de profesionales de la medicina de los que al menos, se espera un poco de humanidad.

Pero no.

Ya lo padecí en mi última visita a Urgencias, con una hemorragia en plan Paquirri, y hora y media esperando a que me atendieran, para escuchar un "si pierdes sangre y líquido, el bebé se muere". Mujer, que he estudiado en colegio privado y hasta ahí ya llego. Si tu misión profesional es que me acojone un poco más, pues nada, lo has conseguido.

Y hoy en la ecografía, pues más de lo mismo. Una hora esperando a mi cita, para terminar en una ecografía relámpago, donde casi no me dejan ni explicar por qué era la primera ecografía que me hacía en Cruces. Que no, que no vivo en Castro, pero he vivido allí, y me mandan desde allí para continuar el seguimiento. Y es que si en vez de mandarme directamente a la camilla me hubieras dicho "buenos días", y me hubieras dejado hablar, te hubiera podido entregar la cartilla de seguimiento del embarazo, te hubiera podido explicar todo con calma, no a trompicones, tumbada en la camilla, mirándote a ver si al menos esbozabas una sonrisa que pudiera calmar mis ánimos.

Pero no.

Tan sólo ha escapado de tu boca que "tienes un despegamiento de la bolsa de amnios, pero el reposo no garantiza nada. Total, puedes perder a tu bebé igual".  A ver, que me diga esto la frutera de mi barrio puedo entenderlo. Puedo entender también que, en efecto, y como otros profesionales ya me han indicado (por supuesto no de esta manera), el reposo no garantiza nada. Pero hay formas y  formas de decir las cosas. No hace falta que me despaches a toda leche, preguntándote mis dudas a la velocidad de la luz porque con tu mirada tengo la sensación de que te estoy molestando. Estaría bien que además de atender a la residente que está escudriñando a mi bebé en el ecógrafo, contestaras a mis preguntas, porque de Derecho sé algo, pero de Medicina, cero patatero. Y la verdad es que he salido de tu consulta con más incógnitas e incertidumbres que con las que he entrado. Porque ya no sé si es bueno que haga reposo, o es mejor que me ponga a limpiar las ventanas, total...

Porque tu valía como profesional, cosa que no pongo en duda, queda reducida a la nada si la humanidad y la amabilidad brillan por su ausencia. Porque dos minutos más de tu tiempo pueden aligerar sobre manera tu sala de espera. Porque una sonrisa y una palabra amable (me vale un "buenos días"), pueden hacer maravillas. Y porque hay ciertos comentarios que sobran, por obvios. Mientras que otros, pueden arrojar retazos de esperanza.

Así que no me cuenten milongas del Servicio Cántabro de Salud. Porque de momento, ellos ganan la partida por la mano a Osakidetza, por lo menos en lo que me ha tocado hasta ahora.

P.D.- Sólo excluyo de esta crítica a todo el personal de Cruces que me atendió en el nacimiento de Leire. Exquisitos. A ver si la coleguita de hoy se apunta con ellos a un curso de verano, y aprende algo de trato al paciente.

miércoles, 8 de junio de 2011

Rompiendo una lanza a favor de la inmigración

Ante la avalancha en los últimos días de comentarios que rozan la xenofobia, por decirlo suavemente, referentes al supuesto aprovechamiento abusivo por parte de la población inmigrante del sistema de atención social, he creído conveniente recoger en mi blog esta noticia, remitida desde CEAR-Euskadi y recogida en la web de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en Euskadi (EAPN), publicada en El Correo.

Más que nada para mostrar que existen datos ciertos, y no conjeturas, que se pueden poner sobre la mesa para rebatir esos comentarios que no hacen sino alimentar el racismo y el odio.

El Ararteko apuesta por hacer «pedagogía» al crecer la hostilidad contra los inmigrantes

El Ararteko, Iñigo Lamarca, defendió ayer la necesidad de hacer «pedagogía» para desterrar los «prejuicios y estereotipos falsos» sobre la inmigración, que están dando lugar a un incremento de la «hostilidad» hacia personas de otras razas y países, así como a comportamientos «alarmantes» hacia estos colectivos.

El Defensor del Pueblo en Euskadi compareció ayer ante la comisión de Derechos Humanos del Parlamento vasco para presentar su informe anual. Durante su intervención dejó clara su preocupación por el creciente recelo hacia los
inmigrantes y hasta se refirió a la denuncia de SOS Racismo sobre el veto a la entrada de extranjeros en varios bares de Bilbao, un comportamiento que no dudó en calificar de «alarmante».

A juicio de Lamarca, este rechazo «está basado, muchas veces, en prejuicios y estereotipos falsos». Así, señaló que el discurso sobre el supuesto abuso de las ayudas sociales por parte de personas de otros países no responde a la realidad. «Existen informes que desmienten que esto sea así», resaltó. De hecho el estudio sobre ‘El impacto económico de la inmigración extracomunitaria en la comunidad autónoma vasca’, elaborado por el Ejecutivo, «indicaba que los inmigrantes extracomunitarios residentes en Euskadi reciben de media un gasto social similar a la población autónoma, pero aportan a las arcas públicas un 23,5% más por su mayor tasa de actividad».

También recordó que un informe de la Fundación Ideas del pasado 11 de mayo señala que la inmigración es responsable del 10% del actual Producto Interior Bruto (PIB) y en tiempos de crisis económica está aportando 3.000 millones de euros al año a la Seguridad Social.

A modo de conclusión, Lamarca sentenció que la mayoría de los inmigrantes «viene a trabajar» y que quienes perciben ayudas sociales lo hacen «al igual que los autóctonos» porque se encuentran en riesgo de exclusión. Ante esta situación, abogó por reforzar la «pedagogía», con el fin de desterrar dichos «prejuicios».

Para ello, la institución que dirige tiene previsto organizar el próximo año unas jornadas que sirvan de «altavoz de mensajes positivos y de respeto a los Derechos Humanos».

FUENTE: www.eapneuskadi.org

martes, 7 de junio de 2011

Maltentendidos que me hacen pensar un poco

Hoy he montado una en Facebook. Resulta que a partir del aviso de participación de conocidos míos de CEAR-Euskadi en la manifestación de indignados el próximo 19 de junio, he contestado diciendo (y cito): "Protestad por mí. Yo tengo que seguir de reposo en la camita. Ainsss".

Acto seguido, se han sucedido un par de comentarios de un par de individuos/as que no conozco, del pelo que nadie puede protestar por mí, y que tenía muy poca vergüenza por quedarme en la cama, que por cierto me habían vendido con engaños, al igual que mi hipoteca, y que me importaba muy poco la riqueza desmesurada de unos pocos. Evidentemente, he tenido que explicar el por qué de mi comentario, al que sólo ha respondido una persona, muy sabiamente, mientras que los dos primeros replicantes han callado la boca.

Puedo comprender que mi comentario no haya sido entendido. Últimamente creo que muy poca gente me entiende, así que tendré que mejorar mi expresión verbal. Pero me ha sorprendido la reacción a mi juicio desmesurada, sobre todo de una de las personas que ha contestado a mi comentario.

Estar indignado no es sinónimo de estar amargado, o de tener los oídos sordos a todo lo que no sea un grito unánime de salir a la calle. O de no tener sentido del humor, que por cierto muchas veces hace más que una palabra malsonante y a destiempo. Somos muchos los que apoyamos esta causa sin poder movernos más que para ir a mear, y no es por gusto. Así que si algunos en este movimiento ya empiezan con este tipo de reacciones, impulsivas y sin pensar, sin empatizar con el otro o sin preguntar el por qué de tal comentario o de tal acción, mal vamos. Y qué decir si es cierto que nadie puede protestar por mí. Porque hay muchas formas de protestar, no sólo con la cacerola y la pancarta. Como muestra un botón, anda que no me quejo yo ni nada desde este blog.

Estar indignado significa, a mi juicio, hacer mejor las cosas, por uno mismo y por y para los demás. Abandonar el individualismo. Colaborar. No aspirar, como dije en un post anterior, a ser funcionario para resolver mi vida y los demás que arreen. Aspirar a construir una sociedad mejor, responsable, social, innovadora, emprendedora. Hacer mejor la política. Porque eso es lo que estamos haciendo desde las redes sociales, desde las plazas, desde las acampadas. Siento decepcionar a algunos, pero al menos eso es lo que me explicaron en la Facultad. Otra cuestión es que la cosa de hacer política esté desgastada y por tanto muy mal vista. Y si resulta muy interesante, alentador y esperanzador el que los hasta ahora estábamos aletargados o regonzando tras las redes hayamos salido de la hibernación para protestar, no es menos cierto que antes que ellos miles de personas ya ponían su granito de arena en otras tantas asociaciones, grupos y plataformas de toda condición. Así que habrá que repartir bien las medallas.

Me parece genial que se proteste. Pero por favor, no intentemos descubrir la pólvora. Intentemos sólo hacer mejor las cosas. Que el trabajo es mucho. Y si empezamos como los otros, no escuchando, repitiendo como borregos las consignas que escuchamos, vamos mal, muy mal.

Pero vamos, que tendré que comunicar el parte médico de por qué no puedo ir a cada concentración o historia que se monte. Más controlada que en el curro con los partes de baja y la mutua. Porque como se me ocurra otro comentario para quitar hierro al asunto, lo mismo se presentan algunos en mi casa y me llevan con la cama a cuestas. En fin.

domingo, 5 de junio de 2011

Mamá, quiero ser funcionario

El otro día leí con asombro un estudio en prensa que decía que siete de cada diez alumnos de Bachillerato no tenían claro qué querían estudiar. Pero uno de cada cuatro aspiraba a ser funcionario "al ver las ventajas de tener un trabajo estable".

Es curioso cómo el individuo va perdiendo facultades con la edad. Cuando somos críos, todos aspiramos a dedicarnos a aquello que nos gusta, que nos atrae, bien sea por el riesgo, por la aventura, por el amor a los animales, por el amor a los demás. En algunos casos, esas inquietudes se mantienen casi inalterables, y se enriquecen con el paso del tiempo hasta dar forma a un/una profesional dedicado en cuerpo y alma a una actividad que le enriquece y le satisface. Sin embargo, no son pocos los casos en los que esa ingenuidad se corrompe, bien porque por mucho que nos esforcemos en estudiar no nos es posible dedicarnos a aquello que nos gusta, bien porque aspiramos a una oposición que nos relaje para siempre jamás.

Sinceramente, me inquieta que la mayoría no sepa qué hacer. Pero más me inquieta que la mayoría quiera ser funcionario, por el simple hecho de buscar un trabajo estable. Porque intuyo que sólo han leído entre líneas, o sea, lo de siempre, que es trabajo para toda la vida, que no se da un palo al agua y que se vive como un rey. Pero lo cierto es que no es así, al menos no en todos los casos. Y que para encontrar vagos que sobreviven en aguas mansas o en aguas turbulentas no hace falta ser funcionario, los hay muchos en la empresa privada, y bien considerados incluso.

Para mí, este estudio no debe ser una llamada de atención bajo el tópico "qué juventud", sino más bien un toque para los educadores y la sociedad en general, que estamos inculcando, década tras década, el espíritu de la comodidad, del individualismo del que tantas veces hemos hablado.

De poco o nada vale que unos muchos se estén dejando los riñones en las acampadas de nuestras plazas. De poco o nada vale que unos muchos apuesten por un mundo mejor, más solidario y comprometido. De poco o nada vale si al final, los que vienen detrás, tienen como expectativa un trabajo para toda la vida, pensando en ser funcionario, y el que venga detrás que arree. Porque entonces es que no estamos entendiendo nada y seguimos formando borregos sin capacidad de reacción, crítica ni emprendimiento. Sería interesante ser capaces de formar personas comprometidas con su entorno, y mucho más si fuéramos capaces de levantar una economía donde el trabajo estable no se ligara a la Administración, sino a la gestión empresarial y económica ordenada, transparente, socialmente responsable, que garantice un trabajo para todos y todas.

Pero creo que para esto todavía falta un rato largo. Una pena.

sábado, 4 de junio de 2011

Reflexiones, sin más

1. La insolencia y la impertinencia humanas no conocen límites. En ocasiones no sabes si te hablan en serio, si es un extraño sentido del humor, si es algo innato, o si lo practican antes de salir de casa. Sea como fuere, y según cómo te pillen de ánimo, no hacen ni puñetera gracia.

2. En ciertos casos y con ciertas personas, el sentido de la solidaridad y del compromiso requieren un acicate, léase telefonazo de súplica y ruego, para que te hagan un favor que en muchos casos en un grito a la responsabilidad. Queda lejos el instinto de acudir sin condiciones, sin peticiones previas, simplemente, porque ves que haces falta.

3. La capacidad de escurrir el bulto escudados en obligaciones y necesidades creadas, es también sublime en ciertos congéneres. Si no hay el mencionado telefonazo, el escurrimiento está más que justificado. A su juicio, claro.

4. La sensación de gilipollas y mendrugo que se te queda ante tales actitudes es monumental. Y sólo te queda la satisfacción de comprobar que tus decisiones, esas que no se basan en necesidades creadas, sino en necesidades reales, traen como consecuencia arraigos y afectos insustituibles y eternos, más allá de nuestra efímera trayectoria vital.

5. Con todo lo cual, habría que reflexionar sobre quién realmente está haciendo el gilipollas, el mendrugo, o el memo.

Como ya he dicho en otras ocasiones, el movimiento que se ha desatado con el 15-M va más allá de un simple cambio en la manera de hacer política. Supone un cambio radical, brutal me atrevería a decir, en este ser tan profundamente arraigado en el españolito medio, ese de pote y huerta, con ese individualismo egoísta que se va gestando día a día hasta la jubilación, fundado en la creencia del deber cumplido, cuando no nos damos cuenta que nuestras responsabilidades y deberes en este mundo no terminan hasta que dejamos de existir. Pero de eso no nos damos cuenta hasta que la guadaña está próxima. Y entonces, cuando ya no hay tiempo para rectificar, para recuperar decisiones y afectos perdidos, entonces es cuando lo entendemos todo. Pero entonces ya es demasiado tarde.

viernes, 3 de junio de 2011

Atrévete a cambiar

Navegando por la red he encontrado este vídeo, que parece representar todos los miedos que muchas veces tenemos, no sólo las mujeres, sino cualquier ser humano, al cambio, a afrontar los retos que se presentan en nuestro camino vital, y a aceptar en definitiva la vida como un conjunto de piezas que hay que ir recogiendo, aunque algunas no nos gusten.

Sin duda, un soplo de energía para tomar decisiones, especialmente para quienes tenemos algunas dando vueltas por la cabeza.

Buen fin de semana.


martes, 31 de mayo de 2011

Enrédate Mujer

El Ayuntamiento de Getxo ha subvencionado el proyecto "Enrédate Mujer", presentado por la Asociación de Bloggers de Getxo "GetxoBlog", dentro de la convocatoria anual de subvenciones para proyectos de igualdad.

El objeto del proyecto es desarrollar una batería de talleres a lo largo del último trimestre del año 2011, que fomenten y divulguen el uso y buen uso de las redes sociales entre las mujeres del municipio. Para ello, se han diferenciado dos colectivos: mujeres menores de 35 años, y mujeres mayores de esa edad. Para ambos grupos se han organizado dos tandas de talleres, más uno final de cierre que adoptará la forma de Kfé Fussion en el que esperamos contar con la participación de otras provincias.

Los talleres serán impartidos por la Junta Directiva de Getxoblog así como por destacados expertos en la materia. Además, todos los materiales serán supervisados por una experta en género para el adecuado tratamiento del lenguaje y difusión de los contenidos.

Os informaré oportunamente del desarrollo del proyecto.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Hasta pronto, Castro Urdiales

Cuando llegué por primera vez a tí, tu belleza me pareció una bofetada de insolencia e ironía. Era un día soleado y espléndido, que contrastaba con la oscuridad de mi corazón, todavía perplejo ante los últimos acontecimientos.

Llegué a tí como último recurso, en un esfuerzo desesperado por enterrar mi espejismo de felicidad y de hacer frente a la otrora realidad material de solventar los inconvenientes fiscales que este tipo de situaciones, generalmente, suelen acarrear.

El destino, o Aquel que convencida estoy guió mis pasos hacia la que era mi verdadera existencia, quiso que el piso objeto de mi visita estuviera aún de obras y tuvieran que enseñarme el de la otra mano. Cuando abrieron sus ventanas, y ofreciste a mis ojos el mar, tu puerto, tu iglesia de Santa María, supe que había llegado.

Confieso que los comienzos no fueron fáciles. Eran muchos los fantasmas aún por desterrar. Pero la placidez de tu clima, la sensación de anonimato y de vuelta a empezar terminaron de convencerme.

A partir de entonces, mi vida tomó otro rumbo, el que correspondía.  Y conocí a mis amigos, descubrí mis aficiones, conocí a mi marido y formé mi familia.

Hoy, con un nuevo miembro en camino para esta familia, y nuevos proyectos en la cartera, tengo que decirte hasta pronto. Vuelvo a mis tierras getxotarras, para conciliar mejor mi vida personal, profesional y familiar. Sin embargo, nunca podré olvidarte, y me traicionaría a mí misma si no acariciara muchas veces más la arena de tu playa.

Me voy con la sensación de haber roto miles de prejuicios. La de quienes se burlaron con socarronería porque decían que me iba a España, porque me iba a aburrir de atascos, porque iba a morir burocráticamente hablando en un marasmo de mafia municipal. No creo que seas más república bananera que muchos otros municipios del que va a ser mi nuevo entorno vital.

Los atascos padecidos han sido muchos, pero no más que los que he sufrido en Malmasín, o en Artaza.

La atención sanitaria, en mi caso, ha sido excelente. Me voy con pena de no completar mi embarazo de la mano de Arantza, mi matrona en el centro de salud de Cotolino II, estupenda profesional desde el punto de vista técnico y humano. Mi más sincero agradecimiento a Teresa Ugarte, mi médico de cabecera. Y a la pediatra de Leire. Gracias también a todo el personal del servicio de urgencias del Hospital de Laredo, una calidad humana que ya quisieran algunos en Osakidetza.

Todavía no me he ido del todo, y ya añoro la panadería Bizkarra, la cafetería Bristol, la farmacia roja del centro y las conversaciones interminables con su dueño, la parafarmacia donde entras a comprar una infusión y si te descuidas te han vendido la tienda entera.

Ya añoro tu paseo, tus rincones escondidos de calas y olas violentas, tu playa, los turistas. Leire echará en falta tus columpios, tus parques. Y mi marido, además, la proximidad con minas y canteras.

Me voy convencida, no hay duda que es una nueva etapa en mi trayectoria vital. Pero no tengas duda que volveremos a verte, muchas veces.

Muchas gracias por acogerme, y hasta pronto.

viernes, 20 de mayo de 2011

Por fin, habla el pueblo

Acojo con sorpresa y agrado el movimiento del 15-M, una maravillosa expresión de conciencia y revulsión de nuestra ciudadanía, que creía muerta entre fútbol, la esteban y demás porquería mediática.

Ciertamente es una gozada saber que esa que dicen generación perdida ha salido de su letargo y reclama por una sociedad mejor. Y que miles de ciudadanos y ciudadanas se han sumado a esta expresión social sin precedentes para al menos, no cruzarse de brazos.

Son muchos los debates que se suscitan ahora, cuando hace unos días todo parecía quedar en una algarada más. Nos preguntamos qué pasará después de las elecciones generales, si las propuestas que parece se están lanzando van a cristalizar en algo concreto, si vamos a ver nacer un nuevo esquema de organización social o si, al menos, nuestros políticos y políticas van a tenernos en cuenta, más allá de la hambrienta necesidad de las urnas.

Parece mentira que estos que se llenan la boca con los términos de democracia y libertad, que han sacado pecho sin rubor ante otras manifestaciones en el mundo de una ciudadanía ya cansada por esta forma de pensar global y sin futuro, resulten ahora apocados y cobardes, incapaces de coger el toro por los cuernos y dejar de mirarse al ombligo. Resulta indignante y obsceno que con esas actitudes de tímidos mea culpa preguntados por lo inevitable, intenten escurrir el bulto aunque sea hasta el 22 de mayo, confiados en que más allá de esa fecha, todo quede en una concentración más.

Quisiera pensar que no, que no puede quedarse en una pataleta más de nosotros, los españolitos. Quisiera pensar que esa revolución de conciencias, que ha llegado tarde pero por fin ha llegado, tendrá que servir para algo. No quiero pensar que el lunes que viene vamos a volver al trabajo, a la Uni, o a la cola del paro, sin más que el recuerdo de una acampada donde se pudo hacer mucho. Espero y confío que el poder de las redes sociales, infravalorado por una clase política que ha demostrado no estar a la altura de la sociedad que representa y de ser una ignorante absoluta en el poder de la comunicación más allá de sus medios manipulados, confío como digo, que permita dar continuidad a esta expresión de libertad sin tapujos. Que nadie se apropie con indecencia de ella. Que nadie se deje llevar por los halos de la exaltación y del fervor de las masas. Que alguien sea capaz de coger el guante que lanzamos nosotros, ciudadanos y ciudadanas, y entre todos seamos capaces de lavar la cara, aunque sea un poquito, a este sistema que por fin, ha roto aguas.

martes, 17 de mayo de 2011

Rara y chapada a la antigua

Cuando decidimos bautizar a Leire, un antiguo compañero de trabajo me dijo que era una antigua. Reconozco que en su momento me molestó un poco, pero dado que hoy por hoy ser católico no se lleva nada, tampoco le dí más importancia.

Sin embargo, durante estos días de reposo, he tenido oportunidad de ver algunos debates de esos programas de tertulia de sobremesa que animan algunas cadenas, y la verdad es que no me extraña que digan que soy antigua por decir que soy católica. Es más, no me extrañaría ni que me llamaran rara.

Porque anda que conozco gente, incluso de mi edad y hasta más jóvenes (¡cielos!), que son católicos, van a misa, y no van vestidos como santurrones, no tienen cara circunspecta o de estreñido como esos que salen en la tele para hablar, pongamos por caso, del aquitepilloaquitemato, o de los vientres de alquiler. Y hasta piensan y tienen espíritu crítico, para sorpresa de muchos.

Y es que en esos programas, nos aparecen unos representantes de la fe y la vida cristiana que dan mucho, pero mucho miedo. Porque sueltan unas barbaridades tremendas, que parece que andamos todos con el cilicio de bolsillo y la excomunión en la boca, reprimidos y ahogados en nuestros pecados más inconfesables. Todo ello sin contar con la imagen que ofrecen, con ropa del siglo XV por lo menos, que ya no se ponen ni las monjas del colegio de mi hija, con un peinado que brilla por su ausencia, y con la cara lavada y bien restregada, para que se vea bien esa imagen de sufrimiento que tanto gusta vender a cuenta del cristianismo, no sé muy bien a quién.

Entiendo que en este tipo de debates se trata de hablar con personajes extremos, que provoquen el morbo e inciten a la discusión. Pero es que no veo un tomaydaca en este sentido, porque la parte contraria generalmente viste a la última, parece supermaja y superguay, y dan ganas de irse con ellos de copas por el resto de tus días.

A lo mejor no estaría mal plantar un debate sobre gente católica NORMAL. En el más amplio sentido de la palabra. Gente que trabaja, vive con su familia (o no), que ríe, sufre como los demás, opina y se queja (o no, que ahora no se lleva mucho), y que muchas veces, no comulga con todo lo que se dice por ahí. Porque somos creyentes pero no borregos. Por lo menos, no todos. Vamos, que no me vale ni el fulano del cilicio ni los colegas de la guitarrita. Que los del término medio somos muchos más. Lo que pasa es que no se nos oye nada.

Y claro, así nos luce el pelo...

domingo, 15 de mayo de 2011

Educación y tonos de voz

Hoy que estamos de domingo, voy a alzar al aire un llamamiento a favor de la buena educación y contra las salidas de tono. Porque supongo que más de una vez nos habremos topado con algún comentario totalmente fuera de lugar, que nos deja descolocado, y que denota cierta falta de respeto por aquel o aquella que los suelta.

Me refiero a esos comentarios del tipo "a ver si es que no escuchas cuando te hablo", o "date prisa que no tengo todo el día", o "a ver dónde quieres que mel o  guarde". O cosas así que se dicen de repente, sin venir a cuento, cuando por tu parte se está hablando con la educación y el respeto que entiendes se merece esa persona con la que estás hablando, a la que conoces, aprecias, quieres o incluso, hasta amas.

En mi humilde opinión, esos comentarios que se acompañan de un tono de contestación que no ayuda nada a relajar el ambiente, pueden ser debidos a varias razones:

- Está en un estado de estrés o agobio que hace que pierda los estribos. En cuyo caso puede ser perdonable y comprensible. Quién no ha tenido arrebatos así (recuerdo mis atascos en la A8...).

- Está en compañía de personas ante las que tiene que demostrar cierta superioridad o dominio de la situación. Aunque para quien le escucha, lo único que demuestra es un grado de preocupante inseguridad.

- Su educación no está pulida del todo, su nivel de asertividad está por los suelos, y necesita repetir la asignatura de urbanidad que tiempo ha algunos conocimos (qué viejales soy). Tampoco es que esto sea del todo culpa suya, pero entrado uno ya en años, no está de más un poquito de esfuerzo. Sobre todo porque con las nuevas generaciones, ante una salida de esas lo mismo te mandan a tomar vientos o cosas peores.

Cualquiera que sea la razón que lleva a escupir eso por la boca, creo que el respeto y la consideración hacia la otra persona van siempre por delante, sobre todo cuando se va de cara y sin doble intención. Porque entonces esos comentarios es cuando más fastidian.

Feliz domingo.

jueves, 12 de mayo de 2011

Reposando las ideas

Aquí estoy de nuevo. Han sido unos días de secano bloggero, totalmente ajeno a mi voluntad, producido por una nueva amenaza de aborto que me tiene en la camita, "incubando el huevo" (que por cierto parece que está bien).

Al igual que en mi último post, nada ha cambiado en lo que a alternativas de ocio se refiere. La televisión sigue siendo una basura, con el agravante ahora del momento electoral, que la hace aún más insufrible. De manera que me refugio en la lectura, en Internet (desde ayer), y sobre todo en mi hija Leire, que con su sonrisa y sus mimos me entretienen y hacen los días más llevaderos.

En estos días de descanso obligado he asistido al retroceso increíble de nuestra sociedad. Una sociedad que para mí, cada día más torna al blanco y negro. Porque no dejo de pensar en las algaradas obscenas de los norteamericanos celebrando la muerte de Bin Laden, los comentarios despectivos de sus dirigentes ante las quejas de los familiares de aquel, o el runrun más que creíble de sus prácticas de tortura, de las que ahora, curiosamente, ya no se escucha ni palabra.

No voy a poner en duda que Bin Laden era un terrorista. Y que ninguna ideología ni creencia justifica la pérdida de vidas humanas. Pero también hay que tener en cuenta cómo y por quiénes estuvo donde estuvo, cómo llegó a donde llegó, y en qué situación están quienes le rodean. Por otro lado, flaco favor hace USA a la democracia internacional con estos alardes de Rambismo, que con las pelis ya tenemos bastante. Decía un buen profesor de Derecho Internacional en mis años de carrera universitaria, que en Estados Unidos no se estudiaba la asignatura de Derecho Internacional, y por eso cometían los desmanes de los que alardeaban con sus barras y sus estrellas. Y parece que tenía razón.

Es lamentable, y otro paso atrás, que amén de la sonora bajada de pantalones de todos los líderes de la bienpensante Europa Occidental, esa que se dice de tradición cristiana, ante esta nueva fechoría americana, nos vengan ahora con que a lo mejor hay que apelmazar un poquito las fronteras, no sea que los pobres del sur vengan a tocarnos más las narices. Que está muy bien y es muy loable, a kilómetros de distancia, que se dejen la piel en las calles por defender sus derechos y libertades, pero amigo, no me toques la puerta pidiendo ayuda, que el buen samaritano vivía por tu zona y a mí me coge un poco lejos.

Lo dicho, un paso atrás. Y yo, mientras tanto, en la cama...

lunes, 18 de abril de 2011

El ritmo slow del reposo obligado

De nuevo, estamos embarazados. Una excelente noticia pese a los comentarios inoportunos y sorprendentes de algunas personas, que me hacen pensar, una vez más, en el atrevimiento del género humano, asociado de manera proporcional no sé si a la supina ignorancia, a supuestos aires de grandeza o, sencillamente, a una sonora falta de educación.

Dejando aparte este pequeño detalle, pero del que tenía necesidad de desahogarme en este grato diván que para mí es este blog, doy la noticia también de que estamos ya en nuestra segunda amenaza de aborto. Un susto tremendo que de momento no ha ido a más pero que me está obligando a guardar un estricto reposo.

En momentos como estos, de posición horizontal cuasipermanente, tengo tiempo para muchas cosas. Por ejemplo, para ver la televisión. O mejor, para no verla. Porque aunque parezca increible, con tanta TDT, tantos canales, tantos programas, no encuentro nada que merezca la pena. Nada. Sólo me refugio de vez en cuando en los telediarios, y en alguna que otra receta de cocina. Pero lo demás, absoluta basura.

Este descubrimiento del patetismo de nuestros medios de comunicación audiovisuales me ha permitido entregarme a otros placeres, como son la lectura, las redes sociales, y, sobre todo, la observación de mi pequeña Leire correteando de un lado a otro para volver al lado de mi cama y observarme confusa y enseñarme todo lo que pilla por el camino: juguetes, bolígrafos, galletas, trapos de cocina.

También observo a mis padres, abuelos con dedicación al 300%, día y noche, paseando, jugando en el parque, dando desayuno, comida, merienda y cena, despertándose n veces por la noche, riendo, cansándose, agotándose. Con sus achaques a cuestas, más una nieta que no para y una hija que está incubando otro huevo y no puede moverse un ápice, no sea que amenace con caerse, otra vez.

Este ritmo slow me permite, sin más, darme cuenta de que al final, lo importante es lo importante, y todo lo demás, sencillamente, no lo es. Una reflexión que puede parecer estúpida. Tal vez. Pero con todo lo que está cayendo últimamente, a lo mejor este reposo obligado ha sido providencial para que me dé cuenta de lo verdaderamente importante.

Así que nada, a seguir incubando el huevo.

jueves, 7 de abril de 2011

Que me quede como estaba

En España rozamos el 20% de paro, el Euribor amenaza con subir, los trabajadores prejubilados de la Babcock tienen que volver a trabajar para ser despedidos en un nuevo ERE kafkiano. Portugal, en un suma y sigue, se une al dudoso club de los países europeos necesitados de rescate para no caer aún más en el abismo. Y en medio de todo esto, los eurodiputados han dicho un abrumador y vergonzoso "no" a la propuesta de recortar algunos de sus privilegios, como puede ser el de viajar en primera clase en avión, por ejemplo.

Supongo que los asientos de primera y de turista serán más o menos los mismos, habida cuenta que las posaderas no conocen de élites ni clasismos, y sus necesidades son muy básicas y elementales. Eliminada por tanto esa hipótesis, toca entonces llevarse las manos a la cabeza y quejarnos con hondas lamentaciones por este insulto al resto de los congéneres que padecemos, no todos con la misma intensidad, una crisis que se está convirtiendo en algo cuasicrónico.

Nos llevaremos las manos a la cabeza y nos lamentaremos en los medios de comunicación, en esos debates mañaneros donde algunos y algunas llaman por teléfono para hacerse oír. Nos llevaremos las manos a la cabeza y nos lamentaremos en las reuniones familiares, en el rato del café en el curro por parte de quienes sigan teniendo el privilegio de trabajar, en la compra, en la cola del paro, en la residencia de ancianos...

Pero luego, cuando nos quedemos a gusto tras las lamentaciones de turno, volveremos a lo nuestro, usease, a qué pasará con el Real Madrid y el Barcelona, qué pasará con la Esteban, qué pasará con una tal Chayo que no tengo ni idea de quién es. Seguiremos tragando telebasura a cualquier hora, porque en este tiempo de baja he podido comprobar que no hay franja horaria que se libre (Dios salve a Internet). Y todos tan contentos.

Porque parece que en este mundo que vivimos nuestro nivel de aborregamiento es tal que no tenemos lo que hay que tener para levantarnos, quejarnos, movernos, intentar cambiar todo esto, de alguna manera. Nos contentamos con quedarnos como estamos, y que se nos haga notar poco, no sea que nos muevan del sitio y la liemos. El que venga detrás, que arree.

Y así nos va.

lunes, 4 de abril de 2011

Escuela de Princesas

Con esto de la próxima boda real en el Reino Unido, se ha dado a conocer la existencia de una escuela de princesas. Sí sí, habéis oído bien, una escuela donde se enseña a las niñas las artes y secretos de la vida principesca. En las imágenes de televisión se las veía muy aplicadas aprendiendo a servir té, practicando reverencias frente a una profesora con una careta de la reina de Inglaterra, o poniéndose la coronita.

Lo cierto es que hay gente por ahí que conoce la psique humana hasta extremos imprevisibles, y de esta forma los creadores de este negociete se forrarán a costa de la estupidez del género humano, que cada día se supera para sorprenderme. Y es que el cursito de marras cuesta la friolera de 3.000 euros.

Conocer esta noticia, absurda pero preocupante a la vez, se suma a la lectura del libro "El Vendedor de Sueños", de Augusto Cury, que nos invita a reflexionar sobre la sociedad actual y nos propone una nueva visión de la vida, basada en los sueños, la ilusión, el respeto y la cooperación con los demás. En este libro, la sociedad actual se define como una gran hospicio global, donde cada uno va a lo suyo, cegado por el consumismo, las necesidades creadas y el afán de reconocimiento y superación, olvidando a nosotros mismos como personas.

Sin duda, esta Escuela de Princesas forma parte de este hospicio, y nos sume aún más en este mundo del todovale, del éxito fácil, del individualismo. Hubiera sido mucho mejor para la sociedad, aunque por supuesto menos o nada lucrativo para los creadores de este negocio, montar alguna historia para que nuestros peques se formen en el arte de soñar, jugar por el mero placer de hacerlo, imaginar, inventar, ser creativos, disfrutar con los demás, compartir, amar la naturaleza, descubrir. A lo mejor incluso todo esto podría tener rendimientos lucrativos para el género humano, quién sabe.

Por otro lado, ya no voy a entrar en el tufillo machista del invento, que retorna a las catacumbas del "cómo colocar bien a mi hijita" (aunque sinceramente insisto que más que machismo, es estupidez humana del siglo XXI). Y ya por seguir profundizando en las artes de esta Escuela, digo yo que lo que le falta es un buen Master sobre cómo engatusar al Príncipe. Más que nada por rentabilizar el gasto. Porque de todas las que participen en el curso, sólo una será princesa. ¿Y el resto?

lunes, 21 de marzo de 2011

Reflexiones interesantes sobre Libia

A continuación me hago eco de una interesante reflexión procedente de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía. No es que digan nada nuevo, pero creo que hace falta seguir diciéndolo, aunque sólo sea para que no nos sigan lavando el cerebro con aquello de querer ser "los adalides de la libertad". Cada vez cuela menos...

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía rechaza una posible intervención militar de la OTAN en Libia así como la intervención saudí en Bahréin.-
15-03-2011
La asociación recuerda a la UE el fracaso de las invasiones neocoloniales de Afganistán e Irak y la doble moral de su real politik en los países africanos gobernados por dictadores. 

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía quiere expresar su oposición a una posible intervención militar de la OTAN en Libia. No podemos olvidar las experiencias de Afganistán e Irak y tantas otras, donde la invasión e intervención militar en realidad han estado animadas por intereses y motivaciones estratégico petrolíferas, provocando al fin y al cabo mucho más daño del que teóricamente pretendían resolver. 

La APDHA reitera su condena de las dictaduras de los países árabes. Mostramos nuestra repulsa por la sangrienta represión de las revueltas actuales, que en el caso de Libia han tomado el trágico camino de una guerra civil, y también condenamos las numerosas violaciones de derechos humanos de estas dictaduras. Asimismo manifestamos nuestra repulsa más contundente a la intervención saudí en Bahréin que se está produciendo en estos momentos.

Mientras parecían ser gobiernos estables y colaboradores de las políticas de las principales potencias, la Unión Europea y la llamada Comunidad Internacional les proporcionaban de forma vergonzosa todo tipo de armamento. Entre otras razones para garantizar el control de crudo y para forzar, como en el caso de Libia, su conversión en uno de los gendarmes de las políticas de externalización de la inmigración y del asilo de la Unión Europea. Un armamento que ahora se está usando contra el propio pueblo libio. 

Pese a ello, no estamos a favor de una nueva ocupación militar, sea de la nacionalidad que sea, en otro país árabe rico en petróleo y gas. La explotación de sus recursos energéticos y el modelo insostenible de consumo de Occidente no pueden ampararse en la barbarie. En este sentido reclamamos a los países europeos que no apoyen el uso de la fuerza en este país, (defendidos con el hipócrita eufemismo "de ataques aéreos selectivos"), ya que supondría una escalada militar, el apoyo militar tácito de fuerzas extranjeras a los grupos combatientes y un factor de radicalización del conflicto. 

La Unión Europea ha vuelto a demostrar su inoperatividad, parálisis y doble moral. Sus gobernantes han vuelto a traicionar la defensa de los pilares democráticos más elementales que animaron la construcción europea. El conflicto libio, y las revueltas de Túnez y Egipto, principalmente, han desnudado de forma vergonzosa la fachada europea, cómplice hasta el último minuto de graves violaciones de los derechos humanos en los países árabes. Los gendarmes norteafricanos de Europa se fugan abrumados por sus pueblos o prometen morir matando y Europa, tarde y mal, no sale de su asombro. La Unión se limita a emitir ambiguas y escuetas declaraciones y estudiar posibles acciones militares encabezadas por Estados Unidos en pleno Mediterráneo.

Desde la Asociación Pro Derechos Humanos pedimos a la UE una acción decidida de condena de la intervención de Arabia Saudí en Bahréin, y en el caso de Libia acciones decididas y contundentes de condena hacia las violaciones de derechos humanos que se están produciendo que harían necesaria, en todo caso, una intervención solidaria y pacífica. Entre ellas nos parece de particular importancia poner en marcha el dispositivo aprobado en 2001 por la UE, denominado "protección temporal" a los nacionales de los Estados que, víctimas de una catástrofe natural, de revueltas políticas en su país o de conflictos armados, tuvieran necesidad urgente de encontrar refugio en Europa. ¡Sin embargo la UE, por el contrario, por medio de Frontex envía patrullas a sus fronteras marítimas para evitar que potenciales refugiados, asimilados a inmigrantes clandestinos, crucen el Mediterráneo!
Hacemos un llamamiento solemne a todos los gobiernos europeos, a las instancias de la UE, a todos los partidos políticos a que se adopten, en concertación con los socios de todo el Mediterráneo, las medidas que se necesitan con urgencia, como hemos enunciado los colectivos sociales que componemos la Red Migreurop : 

• Proporcionar aviones para permitir la repatriación no sólo de los nacionales de los países europeos, sino de todos aquellos que pueden y quieren regresar a su país, como los egipcios que se encuentran actualmente en Túnez; 

• Permitir la evacuación por aire o por mar, a partir del territorio libio que ya no está en manos de Gadafi, de los extranjeros bloqueados en Libia, cuyos gobiernos son incapaces de evacuar; 

• Prever la acogida, en territorio europeo, de los refugiados que no pueden regresar a su país; 

• Poner en práctica sin demora el dispositivo que permita conceder la protección temporal a todos los que, en la situación de emergencia en que nos encontramos, puedan legítimamente ser acreedores de la misma; 

• Detener las patrullas de Frontex que impiden la llegada de refugiados por mar. 

Del mismo modo llamamos a la sociedad civil a aumentar la movilización y la solidaridad con las revueltas árabes de la dignidad que se extienden desde el Golfo al Magreb y el apoyo a su lucha por la libertad, la democracia y los derechos humanos.