La vara de medir
Los domingos, si coincide que sacamos el coche por la mañana, acostumbramos a sintonizar Radio Nervión, emisora marujil donde las haya, sumamente divertida cuando escuchamos a tropa de lo más pintoresca soltar sus quejas y sus verdades a un tal Joseba, que lo escucha estoicamente, salvo cuando le tocan la vena sensible... Me parece muy bien que haya un espacio donde la gente pueda desahogarse. Ya que nos faltan arrestos para salir a la calle a manifestarnos y dejar en evidencia el savoir faire de nuestra clase política, está bien dejar un canal abierto para que personas, generalmente de mediana edad y más allá, denuncien lo que crean conveniente y ya, de paso, su soledad y su necesidad de comunicarse. Pero ese es otro tema. Eso sí, lo que ya no entiendo muy bien es que espacios de este pelo sean carta blanca para todos. Porque lo de la libertad de expresión es algo muy subjetivo, sobre todo según el sujeto de quien se hable. Y es que el otro día, una señora que parecía entrada en ...