jueves, 30 de junio de 2011

Reflexiones en torno al Plan de Innovación Pública

Aprovechando estos días de reposo obligado, he echado un vistazo en detalle al Plan de Innovación Pública de Gobierno Vasco, recientemente publicado. Que una cosa es reposar, y otra que me salgan telarañas en el cerebro :-).

Me consta que ha sido un trabajo realizado con cariño e intensidad por sus promotores, a algunos de los cuales conozco y con quienes mantengo cierto grado de amistad, lo que me permite afirmar que tienen capacidad y competencia más que sobrada para sacarlo adelante. Tan sólo tienen que superar los inevitables obstáculos que suelen vienen asociados al hecho de formar parte de una organización, donde no todos reman siempre en el mismo sentido.

El contenido básico del Plan ya me resultaba conocido, puesto que sus líneas básicas venían siendo anticipadas tanto en las informaciones publicadas en Facebook, Twitter, blog, así como por las diferentes reuniones de trabajo en las que he tenido el gusto de participar en tanto que proveedora de servicios informáticos para la Administración Pública Vasca. Y vaya por delante que aunque no siempre los resultados de tales reuniones han sido todo lo provechosos que cabía esperar, sí me ha servido para ahondar en las expectativas de desarrollo de la administración en el ámbito electrónico y de interacción con el ciudadano, así como en detectar las profundas necesidades de cambio organizativo que un Plan de estas características implica.

Destacaría del Plan su capacidad para mostrar una visión global del conjunto de cuestiones que en el ámbito tecnológico siguen pendientes de resolver en Gobierno Vasco, y que venían siendo lastradas desde hacía mucho tiempo. Y ahora era más imperioso que nunca el establecer un plan adecuado a las necesidades del Gobierno, y al nuevo escenario de gestión electrónica en el que estamos inmersos.

Dejando aparte los aspectos tecnológicos, relevantes sin duda, uno de los temas que me ha llamado la atención ha sido el enfoque en las personas, sean ciudadanos y ciudadanas, sean funcionarios o funcionarias. Puesto que son ellos los remeros necesarios para que este barco no se vaya a pique. Me ha llamado la atención el hecho de que prácticamente todos los ejes de trabajo contemplen acciones de participación, de formación, de evaluación, de gestión del cambio.

Intuyo que existe aquí un trabajo arduo que hacer, pero sin duda interesantísimo. Puesto que no estamos en algo tan fatuo como puede ser el formar a un técnico o a la maripuri o al patxi de turno en tal o cual nuevo sistema informático. Se trata de dotar a nuestra sociedad en su conjunto de nuevos hábitos en la relación con la administración, cosa que de una forma u otra terminamos haciendo con bastante frecuencia. Y podremos pensar que esto no será complicado para muchos, dada su habilidad con el twitter, con las descargas o con lo que sea. Pero no creo que sea fácil por un lado, simplificar los procesos y convencer a sus gestores de su tramitación electrónica. Como tampoco creo que sea sencillo convencer a maripuri y a patxi de la seguridad y las ventajas de hacer un trámite electrónicamente, por mucho que se bajen series del eMule. No es cosa fácil, pero me parece apasionante e ineludible, un reto interesante de donde todos podemos extraer importantes y útiles lecciones acerca de cómo ser y cómo usar la administración.

Vaya por ello todo mi ánimo y mi disposición a participar a través de los canales que parece que se ponen a disposición para ello.

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