jueves, 27 de diciembre de 2012

Colaborar con las entidades locales para un mejor servicio público electrónico


Investigando en Internet a cuenta de mi última incursión extraescolar, esa que aspira, tal vez ingenuamente, a colaborar con las entidades locales para  procurar que sus servicios públicos electrónicos sean realmente útiles y no un mero escaparate para cubrir el expediente, me estoy encontrando con situaciones harto paradójicas.

No voy a entrar ya en cuestiones como son el acceso a esos servicios públicos que supuestamente funcionan, pero que ya en el momento de la identificación fallan (y no, no me vale que exista una puerta de atrás. Si la principal no funciona, pues que se quite o se arregle, ¿o es que acaso a nadie importa?).  Tampoco voy a entrar en el soliloquio que mantenemos muchas veces vía correo electrónico cuando nadie al otro lado se atreve a consultar nuestras dudas técnicas sobre esos servicios tan aparentes pero que no funcionan.

No vengo a sacar los colores. Al menos no públicamente. Aunque por este post pueda parecerlo.

Vengo a colaborar, quiero colaborar. Quiero, como ciudadana, poder contribuir de alguna manera a que lo que hay en el ayuntamiento de mi municipio sea usable. Y vale, puede que el viejillo del parque prefiera hacer la cola. O que haya tantos otros que, por desgracia, no tengan acceso ni quieran saber nada de internet. Pero un país que mueve 100 millones de euros en compras online durante Navidad, creo que demuestra tener un perfil de navegante web que bien merece un respeto y una consideración.

Nos encontramos con la paradoja de la foto de los cientos y cientos de  programas e iniciativas de todo tipo, que quedan estupendamente en foros, en las memorias de fundaciones y demás. Pero ¿para qué? ¿Acaso realmente tienen continuidad? ¿Acaso existe una vocación de servicio? ¿O es solo un puro escaparate?

Nuestra propuesta es clara: un grupo de ciudadanos, ya metidos desde hace años en las lides de la participación, la innovación y la administración electrónica, queremos hacer una prueba, un testeo de tus servicios públicos electrónicos. Sí, ayuntamiento, de los que tienes en tu web.

No para sacarte los colores. No para hacerlo público. Aunque por este post pueda parecerlo.

Queremos hacerte entrega de los resultados de ese testeo, de ese análisis, para que tú, ayuntamiento, cuando mejore la situación, cuando te venga bien por tus socios de gobierno, en fin, cuando quieras, lo leas tranquilamente y valores si merece la pena mejorar algo de lo que te proponemos. No creas, que seguramente veremos cosas muy positivas e innovadoras y eso también te lo diremos.

No quiero venderte un software, no quiero venderte nada en la nube, no quiero venderte humo de consultoría. Sólo quiero, queremos, colaborar. Y brindarte la oportunidad de una participación desinteresada, o mejor dicho, interesada por mejorar tu escaparate electrónico, para que sea útil realmente, para que funcione. Para que esos 100 millones de euros de compra online se traduzcan en tantos otros accesos electrónicos a tus servicios online.  Y realmente la cojoinversión realizada en su día, sirva en verdad para algo.




jueves, 20 de diciembre de 2012

¿La administración mira a su ombligo o a su ciudadanía?

Hace ya unos meses que ando enfrascada en una "actividad extraescolar", de la que estoy aprendiendo muchísimo y con la que estoy recuperando aptitudes y herramientas que pensaba enterradas desde hacía tiempo.

Aunque aún no formalmente constituida, no me resisto más al menos a compartir algunas de las experiencias y sensaciones que vamos teniendo mis compañeros de viaje y yo, en la procelosa tarea de convencer a nuestro público objetivo inicial, a la sazón las administraciones locales, de lo interesante, novedoso e innovador de nuestra propuesta.

En pocas palabras, nuestro proyecto quiere contribuir a dinamizar los servicios electrónicos expuestos por los ayuntamientos, con el fin de saber si se están utilizando realmente, cuáles son los escollos que se encuentra la ciudadanía en ese uso, y cuáles pueden ser las posibles mejoras. Todo ello a partir de un análisis independiente, que tiene en cuenta a las ciudadanas y ciudadanos del municipio, sin nada que perder y sí mucho que ganar, a la larga, en esa tarea de testeo.

Partimos de la premisa de que la administración electrónica ha llegado para quedarse. Y que, sin dejar a un lado las infraestructuras y sus pantagruélicas inversiones, las infoestructuras han de cobrar con el día a día mayor relevancia, hasta el punto de atreverme a augurar una nueva revolución económica en nuestro entorno social. De alguna manera ya lo venimos viendo, el consumo de información feroz nos invade a cada momento, y de manera incansable demandamos más. Quien no está informado, no existe.

Desde este contexto, y con las imposiciones que establece la normativa vigente, las administraciones locales han abordado desde hace ya unos años diferentes estrategias de implantación de su escaparate electrónico, con mejor o peor suerte. No voy a entrar ahora en la aportación de datos y/o referencias a informes, estudios y demás parafernalia a cuenta del posicionamiento de estas entidades en términos de transparencia, disponibilidad de servicios públicos electrónicos, etc, etc.

A efectos de nuestro propósito como asociación, y sugeriría que a efectos últimos del interés municipal, lo que nos interesa es la ciudadanía.

Pues no parece que sea así.

A tenor de las primeras entrevistas mantenidas con algunos responsables de nuestras corporaciones locales más próximas, he sacado las siguientes conclusiones:

1. La propuesta no se entiende. "Se supone que si tenemos ya implantados sistemas de administración electrónica, más o menos completos, el objetivo está cubierto, ¿no?."

Pues no. Porque entiendo perfectamente al gestor o político de turno cuando afirma sin tapujos que sus sistemas funcionan, que satisfacen sus necesidades internas (ojo al calificativo), y que no hace falta poner más porque la ciudadanía no pide nada más.

Pero eso no quiere decir que las cosas funcionan. Significa simplemente que funciona hasta donde hemos llegado. Pero ni sabemos si cubre toda la demanda, ni si ha quedado gente por el camino en su intento de acercamiento digital con la administración.

2. Las entidades locales no buscan dar servicio a la ciudadanía, sino cubrir unas demandas internas desde un objetivo de practicidad y economía de recursos. Lo de abrir el abanico a la ciudadanía, tendrá que venir después, cuando de puertas para dentro todo esté montado y ordenado.

Como premisa inicial, no me parece mal. Suena bien, sobre todo en los tiempos que corren. Pero sigo pensando que un simple repaso a lo que se tiene en ese escaparate electrónico, a cómo se tiene, a cuál es su percepción por la ciudadanía (empresas y personas), no requiere inversion alguna, más que la confianza en quienes van a hacer ese diagnóstico, y sí puede reportar unas interesantes líneas de mejora a tener en cuenta para cuando se pasen las vacas flacas.

3. La ciudadanía no está aún madura en este tema. Cierto, queda aún mucho por andar. Entramos en el manido asunto del cambio, que afecta en este caso a los dentro y a los de fuera de la administración, por entendernos. Y me temo que si nadie toma cartas en el asunto, la cosa irá para largo, y los debates sobre estos temas quedarán reducidos, como nos han dicho hoy, a un grupo de frikies y demás fauna. Lo que no dejaría de ser lamentable.

En resumen. Tenemos una larga batalla por librar, tal vez quijotesca, no lo tengo muy claro aún. Y creo que como viene siendo habitual en esta piel de toro, tendremos que recurrir en primera instancia a las esferas comunitarias para buscar los apoyos y reconocimientos que no obtenemos aquí. Como siempre, el segundo plato. Y así nos va, claro.

martes, 18 de diciembre de 2012

Peinados contra el racismo

En el día internacional de las personas migrantes, quisiera hacerme eco desde mi blog de la interesante iniciativa puesta en marcha por CEAR-Euskadi, con el firme propósito de echar por tierra manidos estereotipos que sobre todo en estos tiempos tanto daño pueden hacer a algunas personas y por extensión y a la larga, a la sociedad entera.

Me limito a reproducir la nota recibida de mis compañeros de CEAR, con el ánimo de dar a conocer su intensa e interesante labor. Excelente y admirable, con la que está cayendo. Necesarios, más que nunca.

CEAR-Euskadi y peluquerías de Bilbao lanzan una campaña para desmontar los prejuicios entre culturas
Peinados contra el racismo
Nueve peluquerías afincadas en Bilbao, regentadas por equipos estilísticos de diferente origen cultural, se han embarcado en un proyecto para promover la convivencia intercultural liderado por la Comisión de Ayuda al Refugiado en Euskadi. Bajo el lema “Usa la cabeza a favor de la diversidad cultural”, animarán a la ciudadanía residente en Bilbao a que, por 18 euros, compre un bono canjeable por tres cortes de pelo o peinados, a utilizar en cualquiera de las peluquerías participantes de origen local, africano e hispanoamericano ubicadas en la capital bizkaina.
El papel de estas nueve peluquerías (Clareth Peluqueros, T.P. Unisex, Ni 1 Pelo de Tonta, Peluquería Mª Clara, Peluquería Diana, Peluquería Energy, LU Peluquería, Peluquería Universal y La Pelu ) consistirá en promover, entre peinado y peinado, conversaciones entre estilistas y clientela culturalmente diferente. Estas conversaciones, cálidas y cercanas, intentarán desmontar los estereotipos que existen en la actualidad en contra de la inmigración y el asilo. El contacto directo entre gentes de procedencia diversa y “ese roce que hace el cariño” buscará que personas con ideas predeterminadas sobre quién y cómo es un inmigrante vean desvanecerse su propio prejuicio, como resultado de una conversación cara a cara con un peluquero o peluquera nacida en otro país diferente al suyo.
Con motivo de la celebración del Día Internacional de las Personas Migrantes (18 de diciembre), CEAR-Euskadi presenta este proyecto, financiado por la Diputación Foral de Bizkaia. La iniciativa es fruto de un diagnóstico de las relaciones entre personas de diferente origen cultural realizado por CEAR-Euskadi.
Esta ONG, tras años de investigación de campo, ha concluido que los estereotipos y los prejuicios entre culturas son una de las más importantes barreras que impiden la cordialidad en las relaciones interpersonales entre la ciudadanía de diferente origen cultural de Bilbao. La entidad ha constatado que no basta con información veraz y objetiva para desmontar los prejuicios sobre otras culturas. Es necesario llegar a las relaciones interpersonales, al contacto directo y cercano, para conseguir desterrar ideas falsas acerca de personas de otras culturas.
Este trabajo de investigación, diagnóstico y promoción de la Convivencia Intercultural se enmarca, dentro de CEAR-Euskadi, en la línea estratégica de ERANIA (Espacio de Reflexión y AccióN InterculturAl), que trabaja desde una metodología de construcción colectiva, teniendo en cuenta a los agentes sociales, culturales, laborales y políticos del entorno bizkaino.
Porque en ERANIA pensamos que las conversaciones que surgen en las peluquerías son cercanas y cotidianas, tanto entre la propia clientela como entre clientela y peluqueras y peluqueros, apostamos por desmontar los prejuicios y estereotipos que existen entre culturas con este proyecto.