Que me quede como estaba
En España rozamos el 20% de paro, el Euribor amenaza con subir, los trabajadores prejubilados de la Babcock tienen que volver a trabajar para ser despedidos en un nuevo ERE kafkiano. Portugal, en un suma y sigue, se une al dudoso club de los países europeos necesitados de rescate para no caer aún más en el abismo. Y en medio de todo esto, los eurodiputados han dicho un abrumador y vergonzoso "no" a la propuesta de recortar algunos de sus privilegios, como puede ser el de viajar en primera clase en avión, por ejemplo. Supongo que los asientos de primera y de turista serán más o menos los mismos, habida cuenta que las posaderas no conocen de élites ni clasismos, y sus necesidades son muy básicas y elementales. Eliminada por tanto esa hipótesis, toca entonces llevarse las manos a la cabeza y quejarnos con hondas lamentaciones por este insulto al resto de los congéneres que padecemos, no todos con la misma intensidad, una crisis que se está convirtiendo en algo cuasicrónico. ...