jueves, 27 de diciembre de 2012

Colaborar con las entidades locales para un mejor servicio público electrónico


Investigando en Internet a cuenta de mi última incursión extraescolar, esa que aspira, tal vez ingenuamente, a colaborar con las entidades locales para  procurar que sus servicios públicos electrónicos sean realmente útiles y no un mero escaparate para cubrir el expediente, me estoy encontrando con situaciones harto paradójicas.

No voy a entrar ya en cuestiones como son el acceso a esos servicios públicos que supuestamente funcionan, pero que ya en el momento de la identificación fallan (y no, no me vale que exista una puerta de atrás. Si la principal no funciona, pues que se quite o se arregle, ¿o es que acaso a nadie importa?).  Tampoco voy a entrar en el soliloquio que mantenemos muchas veces vía correo electrónico cuando nadie al otro lado se atreve a consultar nuestras dudas técnicas sobre esos servicios tan aparentes pero que no funcionan.

No vengo a sacar los colores. Al menos no públicamente. Aunque por este post pueda parecerlo.

Vengo a colaborar, quiero colaborar. Quiero, como ciudadana, poder contribuir de alguna manera a que lo que hay en el ayuntamiento de mi municipio sea usable. Y vale, puede que el viejillo del parque prefiera hacer la cola. O que haya tantos otros que, por desgracia, no tengan acceso ni quieran saber nada de internet. Pero un país que mueve 100 millones de euros en compras online durante Navidad, creo que demuestra tener un perfil de navegante web que bien merece un respeto y una consideración.

Nos encontramos con la paradoja de la foto de los cientos y cientos de  programas e iniciativas de todo tipo, que quedan estupendamente en foros, en las memorias de fundaciones y demás. Pero ¿para qué? ¿Acaso realmente tienen continuidad? ¿Acaso existe una vocación de servicio? ¿O es solo un puro escaparate?

Nuestra propuesta es clara: un grupo de ciudadanos, ya metidos desde hace años en las lides de la participación, la innovación y la administración electrónica, queremos hacer una prueba, un testeo de tus servicios públicos electrónicos. Sí, ayuntamiento, de los que tienes en tu web.

No para sacarte los colores. No para hacerlo público. Aunque por este post pueda parecerlo.

Queremos hacerte entrega de los resultados de ese testeo, de ese análisis, para que tú, ayuntamiento, cuando mejore la situación, cuando te venga bien por tus socios de gobierno, en fin, cuando quieras, lo leas tranquilamente y valores si merece la pena mejorar algo de lo que te proponemos. No creas, que seguramente veremos cosas muy positivas e innovadoras y eso también te lo diremos.

No quiero venderte un software, no quiero venderte nada en la nube, no quiero venderte humo de consultoría. Sólo quiero, queremos, colaborar. Y brindarte la oportunidad de una participación desinteresada, o mejor dicho, interesada por mejorar tu escaparate electrónico, para que sea útil realmente, para que funcione. Para que esos 100 millones de euros de compra online se traduzcan en tantos otros accesos electrónicos a tus servicios online.  Y realmente la cojoinversión realizada en su día, sirva en verdad para algo.




jueves, 20 de diciembre de 2012

¿La administración mira a su ombligo o a su ciudadanía?

Hace ya unos meses que ando enfrascada en una "actividad extraescolar", de la que estoy aprendiendo muchísimo y con la que estoy recuperando aptitudes y herramientas que pensaba enterradas desde hacía tiempo.

Aunque aún no formalmente constituida, no me resisto más al menos a compartir algunas de las experiencias y sensaciones que vamos teniendo mis compañeros de viaje y yo, en la procelosa tarea de convencer a nuestro público objetivo inicial, a la sazón las administraciones locales, de lo interesante, novedoso e innovador de nuestra propuesta.

En pocas palabras, nuestro proyecto quiere contribuir a dinamizar los servicios electrónicos expuestos por los ayuntamientos, con el fin de saber si se están utilizando realmente, cuáles son los escollos que se encuentra la ciudadanía en ese uso, y cuáles pueden ser las posibles mejoras. Todo ello a partir de un análisis independiente, que tiene en cuenta a las ciudadanas y ciudadanos del municipio, sin nada que perder y sí mucho que ganar, a la larga, en esa tarea de testeo.

Partimos de la premisa de que la administración electrónica ha llegado para quedarse. Y que, sin dejar a un lado las infraestructuras y sus pantagruélicas inversiones, las infoestructuras han de cobrar con el día a día mayor relevancia, hasta el punto de atreverme a augurar una nueva revolución económica en nuestro entorno social. De alguna manera ya lo venimos viendo, el consumo de información feroz nos invade a cada momento, y de manera incansable demandamos más. Quien no está informado, no existe.

Desde este contexto, y con las imposiciones que establece la normativa vigente, las administraciones locales han abordado desde hace ya unos años diferentes estrategias de implantación de su escaparate electrónico, con mejor o peor suerte. No voy a entrar ahora en la aportación de datos y/o referencias a informes, estudios y demás parafernalia a cuenta del posicionamiento de estas entidades en términos de transparencia, disponibilidad de servicios públicos electrónicos, etc, etc.

A efectos de nuestro propósito como asociación, y sugeriría que a efectos últimos del interés municipal, lo que nos interesa es la ciudadanía.

Pues no parece que sea así.

A tenor de las primeras entrevistas mantenidas con algunos responsables de nuestras corporaciones locales más próximas, he sacado las siguientes conclusiones:

1. La propuesta no se entiende. "Se supone que si tenemos ya implantados sistemas de administración electrónica, más o menos completos, el objetivo está cubierto, ¿no?."

Pues no. Porque entiendo perfectamente al gestor o político de turno cuando afirma sin tapujos que sus sistemas funcionan, que satisfacen sus necesidades internas (ojo al calificativo), y que no hace falta poner más porque la ciudadanía no pide nada más.

Pero eso no quiere decir que las cosas funcionan. Significa simplemente que funciona hasta donde hemos llegado. Pero ni sabemos si cubre toda la demanda, ni si ha quedado gente por el camino en su intento de acercamiento digital con la administración.

2. Las entidades locales no buscan dar servicio a la ciudadanía, sino cubrir unas demandas internas desde un objetivo de practicidad y economía de recursos. Lo de abrir el abanico a la ciudadanía, tendrá que venir después, cuando de puertas para dentro todo esté montado y ordenado.

Como premisa inicial, no me parece mal. Suena bien, sobre todo en los tiempos que corren. Pero sigo pensando que un simple repaso a lo que se tiene en ese escaparate electrónico, a cómo se tiene, a cuál es su percepción por la ciudadanía (empresas y personas), no requiere inversion alguna, más que la confianza en quienes van a hacer ese diagnóstico, y sí puede reportar unas interesantes líneas de mejora a tener en cuenta para cuando se pasen las vacas flacas.

3. La ciudadanía no está aún madura en este tema. Cierto, queda aún mucho por andar. Entramos en el manido asunto del cambio, que afecta en este caso a los dentro y a los de fuera de la administración, por entendernos. Y me temo que si nadie toma cartas en el asunto, la cosa irá para largo, y los debates sobre estos temas quedarán reducidos, como nos han dicho hoy, a un grupo de frikies y demás fauna. Lo que no dejaría de ser lamentable.

En resumen. Tenemos una larga batalla por librar, tal vez quijotesca, no lo tengo muy claro aún. Y creo que como viene siendo habitual en esta piel de toro, tendremos que recurrir en primera instancia a las esferas comunitarias para buscar los apoyos y reconocimientos que no obtenemos aquí. Como siempre, el segundo plato. Y así nos va, claro.

martes, 18 de diciembre de 2012

Peinados contra el racismo

En el día internacional de las personas migrantes, quisiera hacerme eco desde mi blog de la interesante iniciativa puesta en marcha por CEAR-Euskadi, con el firme propósito de echar por tierra manidos estereotipos que sobre todo en estos tiempos tanto daño pueden hacer a algunas personas y por extensión y a la larga, a la sociedad entera.

Me limito a reproducir la nota recibida de mis compañeros de CEAR, con el ánimo de dar a conocer su intensa e interesante labor. Excelente y admirable, con la que está cayendo. Necesarios, más que nunca.

CEAR-Euskadi y peluquerías de Bilbao lanzan una campaña para desmontar los prejuicios entre culturas
Peinados contra el racismo
Nueve peluquerías afincadas en Bilbao, regentadas por equipos estilísticos de diferente origen cultural, se han embarcado en un proyecto para promover la convivencia intercultural liderado por la Comisión de Ayuda al Refugiado en Euskadi. Bajo el lema “Usa la cabeza a favor de la diversidad cultural”, animarán a la ciudadanía residente en Bilbao a que, por 18 euros, compre un bono canjeable por tres cortes de pelo o peinados, a utilizar en cualquiera de las peluquerías participantes de origen local, africano e hispanoamericano ubicadas en la capital bizkaina.
El papel de estas nueve peluquerías (Clareth Peluqueros, T.P. Unisex, Ni 1 Pelo de Tonta, Peluquería Mª Clara, Peluquería Diana, Peluquería Energy, LU Peluquería, Peluquería Universal y La Pelu ) consistirá en promover, entre peinado y peinado, conversaciones entre estilistas y clientela culturalmente diferente. Estas conversaciones, cálidas y cercanas, intentarán desmontar los estereotipos que existen en la actualidad en contra de la inmigración y el asilo. El contacto directo entre gentes de procedencia diversa y “ese roce que hace el cariño” buscará que personas con ideas predeterminadas sobre quién y cómo es un inmigrante vean desvanecerse su propio prejuicio, como resultado de una conversación cara a cara con un peluquero o peluquera nacida en otro país diferente al suyo.
Con motivo de la celebración del Día Internacional de las Personas Migrantes (18 de diciembre), CEAR-Euskadi presenta este proyecto, financiado por la Diputación Foral de Bizkaia. La iniciativa es fruto de un diagnóstico de las relaciones entre personas de diferente origen cultural realizado por CEAR-Euskadi.
Esta ONG, tras años de investigación de campo, ha concluido que los estereotipos y los prejuicios entre culturas son una de las más importantes barreras que impiden la cordialidad en las relaciones interpersonales entre la ciudadanía de diferente origen cultural de Bilbao. La entidad ha constatado que no basta con información veraz y objetiva para desmontar los prejuicios sobre otras culturas. Es necesario llegar a las relaciones interpersonales, al contacto directo y cercano, para conseguir desterrar ideas falsas acerca de personas de otras culturas.
Este trabajo de investigación, diagnóstico y promoción de la Convivencia Intercultural se enmarca, dentro de CEAR-Euskadi, en la línea estratégica de ERANIA (Espacio de Reflexión y AccióN InterculturAl), que trabaja desde una metodología de construcción colectiva, teniendo en cuenta a los agentes sociales, culturales, laborales y políticos del entorno bizkaino.
Porque en ERANIA pensamos que las conversaciones que surgen en las peluquerías son cercanas y cotidianas, tanto entre la propia clientela como entre clientela y peluqueras y peluqueros, apostamos por desmontar los prejuicios y estereotipos que existen entre culturas con este proyecto.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Pesadilla en la cocina

El otro día, intentando pasar el escaso tiempo que nos queda sin peques, delante del televisor, exhaustos ya tras horas de trabajo y dedicación sin límite a las dos terremotos de la casa, nos pusimos a hacer zapping y apareció en nuestro televisor el programa "Pesadilla en la cocina".

Se trata de un reality donde un chef de prestigio llamado Chicote, acude a un restaurante para enderezar a la tropa que lo maneja y sacarlo a flote.

Yo no soy amiga de este tipo de programas, porque me resulta difícil de entender que alguien quiera sacar sus trapos sucios (en este caso, nunca mejor dicho) delante de todos los telespectadores. Y por esa misma razón, porque me parece un poco tongo e intuyo que algo de interpretación habrá en toda la historia.

En este caso me ha llamado la atención porque si lo que pretenden con la visita del tal Chicote es que el restaurante vuelva a ser el sitio guay que era antaño, lo veo difícil. Vale que se cascan una reforma de alucinar en el local, que le meten un lavado de cara que ya lo quisiera yo para mi casa (creo que hay otro reality de esto, ¿no?). Vale que Chicote les pone las pilas en plan sargento chusquero.

Pero no. A mí no me convence.

Vamos a ver. Si el colega Chicote mete un repaso impresionante a la carta, visita la cocina y se encuentra con mierda hasta en las juntas de los azulejos, con comida pasada de fecha, con envasados que dan grima, y formas de cocinar que no las había visto yo ni en "Frank de la Jungla"... a mí me da que cuando el tipo se largue, el standby del perfil de cocinero chachiguaylimpioytal va a durar dos telediarios. En fin, que si he visto lo que hacen... miedo me da como vuelvan a desbarrar... Habría que pasar por allí un par de meses después para ver si el negocio sigue vivo, o vuelven a estar hundidos en la mierda más absoluta.

¿Tan mal y tan guarronamente se cocina en este pais como para llenar al menos una temporada de Chicote en pie de guerra? Uy qué miedo para nuestros estómagos...

martes, 13 de noviembre de 2012

Yo creo que si esto no revienta es por ellos

Hoy, de camino al trabajo, he escuchado en el programa Boulevard de Radio Euskadi una entrevista muy interesante realizada al presidente de Nagusi, la asociación bizkaina de jubilados y pensionistas, y al responsable de los "Yayoflautas", cuyo número asciende ya a más de tres mil en todo el Estado.

La entrevista venia a cuento de una reflexión según la cual, los jubilados de nuestro país estaban sosteniendo con sus pensiones a sus hijos, hijas, nietos, nietas, azuzados por una crisis sin brotes verdes, al menos no para la mayoría. Pero claro, esta situación tenía un límite, y se estaba alcanzando.

Me ha llamado la atención esta reflexión porque alguna vez esto mismo ya lo había comentado con mi marido. La estructura familiar está desempeñando un papel crucial para contener la desesperación de muchos y muchas, aunque es más que evidente que las fisuras comienzan a aparecer, a tenor de las últimas noticias aparecidas en los últimos días.

Y es que el tener un techo donde cobijarte, recibir consuelo y calor de los seres queridos, y saberte arropado ante las dificultades, pueden templar muchos ánimos.

Por eso, a lo mejor lo propio es que sean ellos, los abuelos, los que tomen también las riendas de la rebelión social. Porque no es políticamente correcto arrear guantazos a un abuelete. Y menos que salga en la tele. Porque no siempre se les toma en serio, aunque mucho empezamos a entender aquello de "sabe más el perro por viejo que..."

Y porque si ellos se plantan, me da a mí que esto se para.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Las personas y el medio

Hace unos días asistí a una reunión de trabajo para impulsar la implantación del proceso imparable de digitalización de los procedimientos de Gobierno Vasco. Se trataba de evangelizar sobre esta cuestión, entre los funcionarios de un Departamento en concreto.

Sin perjuicio de las explicaciones técnicas oportunas, me llamó la atención el que el énfasis se pusiera particularmente en las formas de hacer, en los esquemas organizativos y, sobre todo, en las personas.

Fueron muchas las preguntas sobre cómo cambiaba la forma de atender al ciudadano, hasta qué punto las personas usuarias de la Administración y sus servicios públicos iban a ser capaces de adaptarse a esta nueva forma de hacer administración.

En definitiva, se hablaba de las personas. Los auténticos protagonistas de la interacción en la Administración.

La respuesta fue clarificadora: las plataformas son el medio, pero el fin son las personas, los flujos de trabajo, y los esquemas de organización. La gestión del cambio es la clave del éxito en la implantación de los procesos de administración electrónica.

Amén.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Conciliar en tiempos de guerra

Con la que está cayendo, con los dimes y diretes sobre lo que va a pasar, lo que vamos (o podemos) (o nos dejan) hacer, con la guadaña de la crisis en definitiva rebanándonos el gañote cada vez que cruzamos la esquina, el inicio del curso escolar no se ha salvado del período de adaptación.

Recuerdo que en mis tiempos mozos íbamos al cole como jabatos, con nuestros pucheritos, nuestras lágrimas y nuestra pena contenida. Pero el horario no se perdonaba. Como mucho no se iba por la tarde, y eso solamente un par de días.

Pero mi hija Leire ha comenzado el viernes pasado con una sola hora, en la que alguno de nosotros tuvo que estar con ella. Y esta semana va a estar un par de horitas.

Muchos dirán que me meto donde no me llaman, y efectivamente no tengo ni idea de pedagogía. Pero es que en el caso de mi hija no sirve para nada. Sigue llorando igual, se aferra a mi mano como si estuviera pegada con Supergen, y mucho me temo que la cosa no mejorará cuando la semana que viene empiece el horario completo y se quede a comer y demás.

Lo peor no es que sirva para nada, al menos en mi opinión y en mi caso particular. Ocurre además que los padres tenemos que hacer cambalaches laborales para poder adaptarnos nosotros también. En unos casos coger vacaciones, en otros robar horas a la jornada laboral para recuperarlas después, y casi siempre, echar mano de conocidos o familiares (generalmente, los abuelos), para que nos salven in extremis.

Este cambalache creo que es en el mejor de los casos, y que serán muchos los que recurran a los abuelos full time durante todo el período de adaptación, ya que son muchos los que no pueden permitirse el vaivén de vacaciones ni jugar con la jornada laboral como si fuera el propio empresario. Y con la que está cayendo, aún menos.

Aunque sigo sin entender el sentido del período de adaptación (insisto, mi generación no la tuvo y no tenemos traumas de ningún tipo. Vale, ahora hay crisis. Pero quién sabe lo que les pasó a nuestros políticos y banqueros en su infancia...), no estaría mal una reflexión sobre el tema adaptación-jornada laboral-conciliación-productividad. Sigo pensando que la cuestión no está en trabajar más horas, sino en trabajar mejor. Y tal vez, si ese fuera el planteamiento de partida, a lo mejor podrían encontrarse soluciones más satisfactorias a esta situación.

martes, 21 de agosto de 2012

Chute de ego

Conversación con mi hija Leire, de 32 meses:

Yo: Leire, ¿me quieres?
Leire: sí
Yo: ¿mucho o poco?
Leire: te quiero mucho, amatxu
Yo:  ¿Y por qué me quieres mucho?
Leire: (sin titubear) Porque eres amatxu

Lógica aplastante que no se me había pasado por la cabeza.

Con afirmaciones de tamaña rotundidad hoy voy a dormir más que tranquila. Parece que por el momento mi papel de amatxu no lo ejerzo tan mal...

sábado, 4 de agosto de 2012

Un globo

Una de las muchas ventajas que tiene esto de ser madre (o padre), es que los niños permiten con frecuencia esto de aislarte del mundo de los adultos, tan aburrido y gris, y sumergirte con ellos en el apasionante universo infantil, poblado por cuentos, puzzles, peluches, canciones, películas, juegos, columpios y tiovivos.

Esto es lo que venimos haciendo en mi casa desde que comenzaran las vacaciones, hace algo más de una semana. Playa, piscina, parque, fiesta, tiovivos... ¿quién da más? En cada uno de estos escenarios, de alguna manera volvemos a ser niños, y a disfrutar como tales, pues no se me ocurre mejor forma de aprovechar estos momentos, siempre escasos, que disfrutamos de nuestros hijos, más allá de la rutina y los agobios diarios.

Por ejemplo, están los tiovivos. Personalmente me encanta subirme con Leire (June aún es pequeña, aunque apunta maneras) a todas las barracas que pueda, y qué decir cuando en alguna de ellas reparten globos. Entonces ahí me transformo y mis brazos se estiran como si fueran de goma para arrancar al barraquero un globo (o más), y de paso, obtener una inmensa sonrisa de mis hijas, de esas que me hacen olvidar las horas perdidas de sueño y demás agobios.

En ese momento, cuando conseguimos el globo, nos sentimos las reinas del mundo. Objetivo cumplido. Si el mundo fuera tan sencillo como estirar la mano para alcanzar ese globo, otro gallo nos cantaría.

lunes, 18 de junio de 2012

Hombres y Cyborgs.

Ayer domingo por la noche estuvimos viendo un interesante documental en TVE2, sobre la aplicación de las tecnologías para mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad o algún tipo de enfermedad (personas con hipoacusia, parkinson, malformaciones genéticas). Resultaba asombroso ver a estas personas llevar una vida plenamente saludable y normal, y más aún a los más pequeños, su sorprendente capacidad de adaptación y aprendizaje ante estas adversidades que nos da la vida, que muchas veces no sabemos si más bien pueden llegar a ser oportunidades. Sin embargo, lo que ciertamente me pareció del todo sorprendente, es que los ejemplos mostrados eran dentro del Sistema Sanitario Español, casi todos por cierto de Cataluña. Y digo sorprendente porque con el clima de recortes en la investigación, que no es nuevo con la crisis, sino que es algo ya tradicional en el modus operandi de esta nuestra piel de toro, tiene un mérito de narices que la gente le eche ganas a estas cosas. Ahí es donde se ve la vocación, la profesionalidad de muchas personas que trabajan en silencio, partiéndose el cobre por los demás, innovando con pequeñas cosas, emprendiendo día a día. Para aquellos que no lo hayan visto, aquí lo tenéis. Merece la pena.

viernes, 15 de junio de 2012

Toros a lidiar en la e-administración

La Administración Electrónica representa una realidad innegable e imparable. En un contexto como el actual, de incertidumbre y recortes a todos los niveles, afectando particularmente a las administraciones públicas, el horizonte de una batería de servicios públicos prestados electrónicamente se antoja como deseable, por lo que representa, al menos en la teoría, de reducción de costes e incremento de la eficiencia y la satisfacción del ciudadano. Bien es cierto que para esto queda aún un largo camino por recorrer, y que uno de los escollos que se encuentran es precisamente el coste que supone la implementación de estos servicios. Coste que no es baldío puesto que tal y como he señalado antes, debe considerarse como una inversión. Pero visto el panorama, y el anquilosamiento del mundo de la administración (tanto por parte del funcionario como por parte del administrado), no resulta tarea sencilla. Y es que la inversión en tecnologías de la información que durante años viene realizando la Administración Pública es ingente y me atrevería a decir que hasta escandalosa. Sobre todo si se tiene en cuenta que, en la mayoría de los supuestos, dicha inversión no se traduce en sistemas y servicios que satisfagan a sus usuarios finales, quedando muchas veces sin uso o repercutiendo negativamente en el servicio. Ello se debe a que en muchos casos no existe una metodología previa de trabajo intensivo con estos usuarios, que sea capaz de obtener información precisa sobre las necesidades reales, de manera que a la hora de implementar el sistema, el mismo responda a una necesidad real del usuario final, y no a un capricho del tiempo electoral del cargo político de turno. En muchos otros casos el problema está en que, pese a hablar con el usuario final y existir un acuerdo teórico en las necesidades a cubrir, a la hora de la verdad, cuando el usuario se pone frente a frente con el nuevo sistema, la resistencia al cambio aflora en su máxima expresión y surgen del cajón hojas de cálculo imprescindibles y post-it de primer orden sin los cuales el trabajo administrativo se bloquea, por encima de cualquier avance. Parece por tanto que nos encontramos con dos toros a lidiar: una buena comunicación con los usuarios finales de los sistemas, y una buena gestión del cambio que sea capaz de implicar y motivar para que aquellos sistemas no queden en el cementerio de los elefantes y sirvan realmente para algo. Trasladado esto al mundo de la administración electrónica, nos enfrentamos a una problemática más crítica, en la medida en que con ella se ofrece al ciudadano una administración permanentemente a su disposición, con una garantía cien por cien de fiabilidad y seguridad, y sin puertas traseras. Lo que añade un tercer toro en la lidia: la adaptación del ciudadano a la nueva forma de prestar el servicio. Esto se traduce en conocimientos mínimos del mundo tecnológico en que nos movemos (Internet, dispositivos móviles, uso de los certificados de identificación, comprensión del lenguaje del mundo internet...), y en disposición de servicios usables y directos, que hagan de aquello de la reorganización y la simplificación administrativa, su baluarte estrella. También se traduce en un cambio cultural importante, superar la concepción decimonónica de la administración y empezar a confiar en un mundo digital y sin papel. Cosa que no resulta nada sencilla. En este contexto, se plantea la necesidad de que las Administraciones sean conscientes del impacto y alcance de sus servicios electrónicos. Porque no cabe duda que técnicamente serán completos y atenderán las exigencias normativas. Pero ¿qué ocurre cuando el ciudadano se pone cara a cara con él? ¿Qué problemáticas se encuentra, qué dificultades? No se trata de atender al funcionario, también el ciudadano tiene algo que decir en esta guerra, y si no se atiende a sus necesidades, es más que probable que el servicio quede sin uso porque no resulta ágil, rápido, seguro y eficaz. Por tanto, en esto de la Administración electrónica son muchos los toros a lidiar, y como bien se viene diciendo en otros foros, es necesario un trabajo más allá de la tecnología y no sé si decir que tanto o más importante, cual es la reorganización de los servicios, la adaptación del personal funcionario, y el cambio cultural progresivo de la población usuaria. A ver qué pasa.

domingo, 10 de junio de 2012

Cegatos

Y de nuevo, el fútbol. Escribo estas líneas mientras mis peques duermen la siesta. La tele está encendida, y en su runrun escucho los berridos de la muchedumbre agolpada en Polonia, a pocas horas del enfrentamiento de la selección española con la italiana. Gente de toda condición y pelaje, con indumentaria cada una más estrambótica que la anterior, con cervecita en mano, cantando sin descanso por las calles de la que horas antes a buen seguro era una apacible ciudad polaca. Minutos antes, en el mismo espacio informativo, se planteaban mil preguntas en torno al ¿rescate? ¿línea de crédito? ¿préstamo? ¿regalo de los MerkelMagos?, sembrando la incógnita y la incertidumbre entre los ciudadanos. Parece increíble la capacidad de borrón y cuenta nueva que tenemos. Parece mentira que toda esta tropa tenga el estómago de dejarse una pasta para ir a perseguir a sus ídolos rojos a tomar por saco, con la que está cayendo. Parece mentira que, si la selección consigue ganar, las calles se inunden de aficionados. Cuando hoy, tras la noticia del ¿rescate? ¿línea de crédito? ¿préstamo? ¿regalito de los MerkelMagos?, parece que todo sigue igual, y que lo que toca es seguir con la bajada de pantalones sin saber muy bien hasta cuándo. No me vale que nos quejemos con la boca pequeña. Que despotriquemos del patrón, del banquero, del paro, de las condiciones laborales, de todo, en definitiva, si no tenemos los arrestos de echarnos a la calle para quejarnos, o, si no es el caso, de demostrar con otro tipo de acciones nuestro descontento. Y esa acción podía ser, por ejemplo, mandar a tomar por saco al fútbol y a toda su parafernalia, que no hacen sino embotijarnos y cegarnos, haciéndonos olvidar por unos instantes que somos marionetas en manos de unos pocos. Y la que nos espera... ¿Tenemos lo que nos merecemos?

lunes, 7 de mayo de 2012

Un conentario sobre la final...

Mi hija grita Athleeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeetic Riau!! a todas horas, en cualquier esquina, como si le fuera la vida en ello. No para de apuntar con el dedo todas las ventanas (que son muchas), que aparecen jalonadas con las galas rojiblancas, en un loable intento de llamar a las hadas para que en las dos finales que tenemos en ciernes, una luz ilumine de nuevo esa gabarra (que por cierto, ¿dónde está?).

Puedo llegar a entender que mi hija, que sólo tiene dos años, se empape hasta el duodeno de este delirio colectivo, por eso, porque sólo tiene dos años, y todo lo que sea fiesta, cánticos y divertimento, es lo más de lo más. De manera que es su ilusión, que conste, y no la locura de los vizcaínos de pro, la que mueve a sus progenitores a colmar sus ilusiones futboleras, cuando aún no tiene muy claro qué es eso del "fugbol". Ilusiones que se traducen en tener un body del equipo, y acudir el miércoles a la plaza de la estación a que le pinten de rojiblanco esos papotes tan preciosos que tiene.

Ahora bien, con la que está cayendo, con las chachinoticias que tenemos día sí y día también, con los dramas humanos que nos azotan bien de cerca en estos momentos de crisis, asistir a colas interminables para comprar una entrada que permita ver el partido en un pantalla gigante en San Mamés, o gastarse un pastizal para ir a Bucarest, sinceramente, me parece una bofetada en la conciencia social.

Me parece muy bien que la gente esté con su equipo de toda la vida, que se emocione, y que anime al personal. Pero una cosa es eso y otra emborracharse de una gloria efímera hasta el coma etílico, sin pararse a pensar que tal vez, sólo tal vez, alguno o alguna por ahí está haciendo el agosto a costa nuestra, mientras nosotros solamente vemos pasión rojiblanca, bilbainada total.

No estaría mal algún gesto que realmente convierta a este nuestro equipo en un auténtico héroe. Como por ejemplo, donar las primas que pudieran percibir, o que ya hayan percibido por este periplo hasta la final, a todos aquellos parados que tienen que acudir a las puertas de la parroquia no necesariamente más cercana para pedir comida (yo misma lo vi el otro día en mi parroquia, y fue desolador). Si se les ocurriera alguna iniciativa de esas, yo también pondría el banderín en mi ventana.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Jumbol, el limaco amarillo

La Comisión de Ayuda al Refugiado (CEAR www.cear.es), en colaboración con Los Scribas, relanza un libro ilustrado infantil con ocasión del Día Internacional contra el Racismo (http://www.eitb.com/es/audios/detalle/820701/las-aventuras-jumbol-limaco-amarillo/).
 
El libro, diseñado como material educativo de lectura para peques de 4-9 años, busca transmitir los valores de respeto al diferente y de no discriminación hacia las personas de origen diverso. Da así respuesta a las noticias alarmantes de los últimos trimestres que, apoyadas en informes de las Defensorías del Pueblo, confirman que “actualmente más de un 30% del alumnado de enseñanza secundaria prefiere no tener compañeros de clase inmigrantes”. Estos informes inciden en la urgente necesidad de nuevos materiales educativos que ayuden a madres, padres y educadores en la tarea de transmitir a los peques esos valores de igualdad entre diferentes.  Por ello el libro infantil ha añadido a sus páginas una Guía de Lectura con claves de educación en valores y transformación social. (Véase el proyecto origen de esa guía en http://www.slideshare.net/Scribas/2011-12-proyecto-jumbol-difusion-cear-pp-tminimizer).
 
El libro, titulado “El gran viaje de Júmbol, el limaco amarillo”, tiene como protagonista a una babosa amarilla que decide recorrer el mundo (véase www.jumbol.es). En sus viajes se topa con seres de diferentes colores y diferentes formas, a quienes conoce y aprende a respetar. También descubre en sus viajes que su huella amarilla transforma los lugares por los que pasa (los países azules se convierten en espacios verdes; los países rojos se vuelven naranjas). Ello le lleva a preguntarse que si un limaco amarillo puede transformar el mundo, ¿por qué no una niña? ¿Por qué no un niño? ¡Sólo es necesario atreverse!
 
Júmbol, el limaco amarillo, es un antihéroe que fascina a las niñas y niños que ya le conocen. Diferentes medios de comunicación han alabado el gran potencial del libro como material educativo contra el racismo y la xenofobia, y como material idóneo para la educación intercultural de niñas y niños de diferentes edades y procedencias. Entre estos medios, mencionamos aquí a la SER, que recomendó el libro en su programa “A vivir que son dos días”; a Radio Euskadi, que dedicó uno de sus programas “Graffiti en rojo” a comentar el proyecto; y al diario El Correo, que cerró el año 2011 publicando el 31 de diciembre una noticia a página completa con el titular “Un cuento para dejar huella”.

Sirva este post para animaros a adquirir un ejemplar de este libro, cuyos beneficios serán destinados a Programas de Apoyo a Personas Refugiadas e Inmigrantes.
 
Los ejemplares pueden adquirirse directamente en las delegaciones de CEAR en Barcelona, Bilbao, Las Palmas, Madrid, Sevilla y Valencia. Asimismo pueden obtenerse a través de Amazon.es, o mandando un correo electrónico a rosabel.argote@cear.es, que será respondido con los pasos concretos para realizar el pago y recibir los libros.
 
No duden en ponerse en contacto con nuestro equipo para cualquier duda o aclaración (pueden escribir a rosabel.argote@cear.es; o llamar al 647 200 959).
 
Os enviamos entretanto un saludo “amarillo”.

jueves, 8 de marzo de 2012

Flipo

Sin que sirva de precedente, mi marido y yo hemos podido ver el telediario de la noche sentados como personas normales es en el sofá, sin niñas de por medio, ni tetas a medio salir alimentando a bebés insaciables.

Y en el escaparate de noticias que se nos ha presentado, sin duda han sido dos las que nos han llamado la atención, porque son tan absurdas, tan incomprensibles, tan esperpénticas en los tiempos en que vivimos, que una se para a pensar si realmente no nos merecemos todo lo que está pasando, o es que sencillamente nos hemos vuelto gilipollas.

La primera de estas noticias informa que las clínicas de cirugía estética están haciendos el agosto porque la gente en paro se está dejando los ahorros en ponerse guapos pensando que así van a tener trabajo. Vamos a ver. Vamos a ver. Que a estas alturas de la película sigamos haciendo de la imagen y el aspecto físico la panacea a todos los males me resulta cuando menos, patético. Y tanto más cuanto que los dos ejemplos que se muestran son de mujeres, lo que resulta un poco frustrante en pleno día internacional de la mujer trabajadora.

Es una lástima que sigamos dando más importancia a la apariencia física sobre el intelecto, sobre la capacidad de convencer al otro por nuestras habilidades, que al fin y al cabo son las que nos permiten trabajar mejor. Porque si no vas a ser modelo, actriz o concursante de Gran Hermano, la verdad es que me parece que es tirar el dinero.

La otra noticia mostraba a un rebaño de energúmenas zumbándose de lo lindo para arramplar con modelitos de noséqué firma italiana de super lujo que había tirado los precios por los suelos para llegar también a la plebe, que no van a ir siempre con ropa del Kiabi, por favorrrrrrrrrrrrrr. Esto era aún más patético que lo de la estética. De nuevo, montonazo de mujeres de todas las edades, esquivando golpes, acumulando cajas que sostenían con todas las partes de su cuerpo, celebrando sus capturas ante el periodista.

Yo no sé cómo tienen la vergüenza de sacar estas noticias con la que está cayendo. O a lo mejor lo hacen adrede, no sé si para calmar los ánimos y pensar que no todo está tan mal (si no, que alguien me explique cómo nos lo montamos para mandar a siete mil personas a Manchester, gastándose un pastón. Luego no tenemos para lo verdaderamente importante, claro). O simplemente para llamarnos idiotas a la cara y decir que sí, que tenemos lo que nos merecemos por aborregarnos con tonterías en lugar de salir a la calle a protestar.

La mujer trabajadora

2.30 a.m. June se despierta. Como siempre, apenas se la oye, más bien se la intuye. La pongo al pecho.

2.35 a.m. Leire tiene una de sus pesadillas, grita como si la mataran, me llama a voces. Riesgo extremo de despertar al vecindario. Y yo, con la teta fuera. Agus se despierta y me pregunta si puedo ir. Claro, con June colgando...

2.40 a.m. Me siento en la cama de Leire, con June colgada a mi teta. Leire duerme plácidamente y June se tira una hora enganchada.

3.30 a.m. Vuelvo a la cama. Agus ha seguido dormido. Una bendición la capacidad de abstracción del sexo masculino...

3.45 a.m. Leire vuelve a tener una pesadilla. Le echo un rapapolvo que ella asume en su letargo y no vuelve a dar la paliza en toda la noche.

6.00 a.m. June se vuelve a despertar. Otra vez a la teta. No puedo más y cuando termina la meto a la cuna despierta. La pobre se duerme solita. Es un ángel (esto se llama masoquismo...).

6.45 a.m. Suena el despertador. Preparamos todo para llevar a June a casa de mis padres.

7. 20 a.m. Despierto a Leire y empieza la contrarreloj para llegar a tiempo al cole: cambiamos el pañal, preparamos el desayuno, desayunamos, volvemos a cambiar el pañal, nos vestimos y volvemos a vestir (está en la etapa de yolohagotodoynocambiesnadadesitioquememosqueo). Agus se ha olvidado el móvil y le cojo un par de recados urgentes que le han llegado con el what's up.

8.20 a.m. Salimos pitando de casa, la subo al coche y llegamos al cole cantando Sorgina Pirulina y Olentzero Buru Haundia.

8.30 a.m. Leire se queja "cole no" pero no hay compasión. La dejo en el cole sin más consuelo que un beso fugaz. Dejo la silla de paseo en la lonja para que la recojan por la tarde.

8.35 a.m. Salgo del cole y a coger la A-8 para llegar al curro. Hoy toca Zamudio.

9.15 a.m. Me siento en mi puesto de trabajo, hoy poco atasco.

10.30 a.m. Voy a extraerme la leche. Imposible concentrarse en el tema, sentada en el retrete mientras todo el mundo entra y sale del cuarto de baño. Y yo, al son del ñikiñiki del sacaleches.

10.45 a.m. Vuelvo a mi puesto de trabajo. Llamadas, informes, cruce de correos. Llamo a mi madre a ver qué tal está June.

13.30 p.m. De nuevo al momento "ordeñe".

14.10 p.m. Salgo del curro.

14:45 p.m. Aparco el coche cerca de casa para la vorágine del día siguiente. Cojo el huevito de June y me acerco a casa de mis padres.

ME ENCUENTRO UN ESTUPENDO RAMO DE FLORES DE MI MARIDITO. Hoy es nuestro aniversario de boda.

15.00 p.m. Como, doy el pecho a June, y salgo para el pediatra.

16.00 p.m. Visita al pediatra. Estamos en plena crisis de lactancia.  La peque está como un ternero y me dicen que me lo tome con calma, que está todo en orden.

17.30 p.m. Vuelvo a casa de mis padres. Dejo un momento a las dos peques para hacer unas compras en el super, y recoger el regalo de Agus, que hoy es nuestro aniversario.

18.30 p.m. Con ayuda de mi padre vuelvo a casa con las dos niñas.  Y menos mal, que sin su ayuda no sé qué haría...

19.00 p.m. Zafarrancho de combate para preparar la noche: recoger todo, preparar ropa para el día siguiente, poner pijamas-cremas-vitaminas a las peques. Doy de cenar a Leire, la duermo y luego me pongo manos a la obra con June.

21.00 p.m. Llega Agus a casa. Las niñas ya están dormidas y con la tripa llena. Cena lista, con pastelitos y helado (lo dicho, es nuestro aniversario). Agus friega y sirve la cena. Un solete.

23.00 p.m. Volveré a dar teta a June. 

23.30 P.M. Me acostaré. Desisto de la ilusión de dormir más de tres horas seguidas. A ver qué pasa esta noche.

Y así, un bucle hasta que tengan 40 años o así...

Feliz día de la mujer trabajadora :-)

lunes, 5 de marzo de 2012

¿Adiós papel adiós?

El pasado 15 de febrero me reincorporé a mi puesto de trabajo, lo que dadas las circunstancias actuales, puede considerarse toda una proeza. Como dijera Julio Iglesias con ese buen hacer suyo, me encontré con que "la vida seguía igual", en cuanto que muchos de los temas que dejé de aquella manera con mi baja precipitada y sin alevosía, seguían más o menos igual.

Sin embargo, he de decir que me ha sorprendido gratamente el encontrarme con progresos en dos ámbitos que me llenan de satisfacción, ambos dos relacionados con el mundillo de la Administración Electrónica. Por un lado, el desarrollo de toda una suerte de trámites electrónicos que se pueden gestionar de tal manera por el ciudadano desde el sitio web de Etxebide. Y por otro lado, un proyecto liderado desde la Sociedad Informática de Gobierno Vasco en el marco del proyecto Dokusi, para eliminar el papel en la fase de registro mediante la digitalización de los documentos presentados, también en el ámbito de Etxebide, de tal forma que el nuevo soporte electrónico revista la misma garantía jurídica que su predecesor en papel.

Este último proyecto me resulta particularmente interesante. Ya que si algo tiene de revolucionario esto de la e-administración, es el conseguir una mesa de funcionario sin montañas de papel, sin más aliado que un lustroso PC, así como una ciudadanía responsable y capaz de asumir la realización de sus trámites otorgando su confianza a estos nuevos formatos.

Todas las personas implicadas en este proyecto somos conscientes de lo que esto supone, y que como todo cambio requiere un esfuerzo importante por sus destinatarios. Pero nos invado un halo de optimismo ilusionante, esperando que su lanzamiento tenga frutos atractivos para su expansión a otros ámbitos de la actividad administrativa.

Ya iremos contando qué sale de todo esto. Pero vamos, de momento el retorno está siendo muy interesante.

domingo, 8 de enero de 2012

Ilusión, que no obligación

Dice mi marido que él no hace regalos devueltos, es decir, que no regala porque le regalan a él, sino sencillamente porque le sale de las narices. Esta costumbre es muy saludable, sobre todo para el receptor de los regalos, que si por un casual es lector de mi blog, habrá encontrado una auténtica bicoca en estas primeras líneas.

Será que yo soy una perra egoistona, pero no estoy del todo de acuerdo con esta máxima, sobre todo cuando tienes la sensación de que te están tomando el pelo. Y es que la Navidad es una ocasión muy propicia, para ver de qué están hechas las personas que te rodean.

A ver si me explico. Me da igual que sea Navidad, un cumpleaños o una onomástica. Yo cuando hago un regalo, intento ponerme en el lugar del otro, pongo en alerta mis cinco sentidos para detectar necesidades, gustos e ilusiones, lo pongo en la balanza con mis posibilidades económicas, y voilá!, me lanzo a comprar ese regalo. Para mí, casi más importante que el momento de la entrega es el momento de su compra, de preparar lo que será el instante de su recepción. Y por ello me desvelo por todo aquello que rodea al regalo en sí, a saber, el papel de regalo, algún detallito por escrito, y chorradillas por el estilo.

Viendo o mejor dicho, leyendo, cómo soy, entenderéis que me pongo un poco enferma cuando la gente me pregunta qué quiero por Reyes, por Olentzero o porloquesea, cuando faltan dos días para el evento. Y que si no quiero nada o no sé explicarme en ese instante, cuando me lanzan la pregunta a bocajarro, como si tuviera una lista de deseos perenne en mi cabeza, va y me dicen que me dan dinero.

A ver. A estas alturas de la película, que me digan estas cosas pues ni me va ni me viene. Lo cierto es que gracias a Dios necesito muy pocas cosas materiales. Pero sí que me enciendo cuando me lo preguntan para mis hijas, y más cuando se trata de la familia. Y es que cuando tienes una peque recién nacida y otra saladísima con sus dos añitos, das por supuesto que la capacidad creativa del personal se incrementa de forma superlativa al verlas tan graciosas ellas, y que el amor y el cariño que desprenden por todos sus poros es suficiente droga como para insuflar ideas y ánimo para indagar y procurar ser el que gane su ilusión.

Cuando hablamos de hacer regalos para los niños en definitiva, y más en las fechas navideñas, no debería quedar la sensación a los padres de que nos están haciendo un favor, que al "regalante" le resulta un coñazo hacer estas cosas, y que están deseando que pasen estas fechas para dar por cumplido el expediente y seguir con sus actividades múltiples y divertidas.

Cuando hablamos de hacer regalos para los niños en definitiva, y más en las fechas navideñas, y más cuando estamos en familia, es preciso, a mi entender, atender a todos los pequeñajos y pequeñajas de la familia por igual, sin distinciones, haciendo las renuncias y los esfuerzos que merecen. Porque son pequeños pero no son tontos. Y sus padres, tampoco.

domingo, 1 de enero de 2012

Magia

A estas alturas de las fiestas navideñas, supongo que queda de más decir que nuestra pequeña Leire, con dos años recién cumplidos, las está disfrutando como lo que es. Y sinceramente me pregunto con temor qué será de ella cuando terminen estas fiestas, haya que empaquetar de nuevo el árbol, el Belén y la figurita de Olentzero, y volver a la rutina del colegio.

Y es que a pesar de los quebraderos de cabeza que nos dan las dos pequeñas princesas todos los días, que cuando no duerme una no duerme la otra. A pesar de estar todo el día con la teta fuera, tan glotona que es June. A pesar de los mimos y mimos de Leire, que quiere como sea marcar su territorio. A pesar de no tener tiempo para nosotros mismos como pareja, ni individualmente siquiera para poner en orden nuestras ideas. A pesar de todo, estas fiestas están siendo increíbles.

Hacía tiempo que no me emocionaba en la cabalgata de Olentzero, básicamente porque no iba a verla. Me veo a mí misma mirando con avidez las agendas municipales e intentando hacer encaje de bolillos para llevar a Leire a todo lo que pueda. Y no hay nada en el mundo que pueda mejorar su mirada expectante, su sonrisa nerviosa y, en definitiva, su cara de ilusión ante tantas y tantas cosas nuevas que pasan ante sus ojos.

Cierto es que hay algunas cosas que no me están gustando demasiado y que tendremos que ir mejorando de cara al año que viene, y que fundamentalmente se centran en el rollete consumista de estas fiestas, que Leire está todo el día con la palabra "regalito" en su boca y no creo que sea bueno. Aunque no es cuestión de obsesionarse, no está de más hacer propósito de enmienda en este tema para el año que viene, más que nada para que vaya comprendiendo el espíritu de la Navidad, lo que significa al menos para algunos, y para que aprenda a valorar aquello que se le regala. Que por ahora lo hace, pero porsiaca...

Si ella lo va a pasar mal cuando terminen las fiestas, no quiero pensar cómo me voy a sentir yo. Porque vivir la Navidad con niños es recuperar la magia de estas fiestas, aquella que sentíamos hace ya una porrada de años. Y eso, de verdad, es genial.