martes, 13 de noviembre de 2012

Yo creo que si esto no revienta es por ellos

Hoy, de camino al trabajo, he escuchado en el programa Boulevard de Radio Euskadi una entrevista muy interesante realizada al presidente de Nagusi, la asociación bizkaina de jubilados y pensionistas, y al responsable de los "Yayoflautas", cuyo número asciende ya a más de tres mil en todo el Estado.

La entrevista venia a cuento de una reflexión según la cual, los jubilados de nuestro país estaban sosteniendo con sus pensiones a sus hijos, hijas, nietos, nietas, azuzados por una crisis sin brotes verdes, al menos no para la mayoría. Pero claro, esta situación tenía un límite, y se estaba alcanzando.

Me ha llamado la atención esta reflexión porque alguna vez esto mismo ya lo había comentado con mi marido. La estructura familiar está desempeñando un papel crucial para contener la desesperación de muchos y muchas, aunque es más que evidente que las fisuras comienzan a aparecer, a tenor de las últimas noticias aparecidas en los últimos días.

Y es que el tener un techo donde cobijarte, recibir consuelo y calor de los seres queridos, y saberte arropado ante las dificultades, pueden templar muchos ánimos.

Por eso, a lo mejor lo propio es que sean ellos, los abuelos, los que tomen también las riendas de la rebelión social. Porque no es políticamente correcto arrear guantazos a un abuelete. Y menos que salga en la tele. Porque no siempre se les toma en serio, aunque mucho empezamos a entender aquello de "sabe más el perro por viejo que..."

Y porque si ellos se plantan, me da a mí que esto se para.

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