La navidad
Ya falta poco, ya está ahí. Falta un mes para que sea Navidad. Las luces empiezan a adornar nuestras calles, oscuras como nunca antes lo estuvieron, que parece que este tiempo gris que azota el Cantábrico muestra de manera descarnada el frío de los tiempos que vivimos. No se me caen los anillos si digo que me gusta la Navidad. Me gusta ver las luces, me gusta ver a los niños mirar alucinados a los Reyes Magos, al Olentzero, a Papá Noel, me gusta ver a mi madre adornar el árbol con ilusión, aunque ya no estemos en casa y no haya niños que se sorprendan de su color. Me gusta, sin más, es un tiempo especial. Más allá de su contenido consumista, ese que ha inventado nuestra sociedad, la navidad es en mi opinión un tiempo estupendo para promover la unión entre culturas. Porque más allá de su significado histórico para el cristianismo, el trasfondo de la navidad, en su contenido más íntimo, puede ser algo que llegue a ser compartido no ya por todas las religiones, sino por cualquier persona....