viernes, 28 de noviembre de 2008

Decisiones difíciles

No digo nada nuevo si digo que la cosa está difícil. Me refiero a la cosa económica, claro está. En mi trabajo como voluntaria en CEAR asisto a un incremento de peticiones de acompañamiento en la puesta en marcha de planes de negocio para el lanzamiento de empresas. Son pequeñas empresas, de uno o dos trabajadores como mucho. No tienen innovación en términos de Wi-Fi mientras venden arroz, o un blog genial donde puedes aprender idiomas mientras compras on line artesanía de Senegal. No. Su innovación está en el hecho mismo de la mezcla cultural que persiguen. Ellos no son conscientes, es verdad. Lo que buscan en ese momento es salir adelante, como sea. Y aquí está la cosa, más difícil en esta cosa económica que de suyo ya es bastante difícil para muchos. Porque con un permiso de trabajo que se tambalea, con empleos efímeros de quita y pon, y con pocos euros con los que dar confianza al traje que se sienta frente a tí en el banco, con todo esto, poco vale tu entusiasmo, tus ganas de trabajar, tu necesidad imperiosa de salir adelante. Y la cosa difícil se mira al ombligo y no ve más allá. Y no se ven visos de salida.

Resulta embarazoso vestir con optimismo un "no" a un proyecto, un "no" a una expectativa. Resulta embarazoso porque sabes que no va a ser fácil que encuentre otra oportunidad, pero por otra parte eres consciente que el autoempleo era un abismo peor, al menos en este momento. Aunque esto no consuela, y sales de la reunión con una sensación rara en el estómago. Sabes que en ese momento es lo correcto, pero no puedes evitar un sentimiento de impotencia.

La función de gente como yo (no sé etiquetar lo que hago...), especialmente en estos momentos de crisis, entiendo que debe enfocarse como "acompañante", "guía", "estimulador". Porque aunque lleguen ideas geniales, que me suben la adrenalina y me encienden, hay que ser realista y enfocar el asunto a medio plazo al menos, consolidando un itinerario formativo y de búsqueda activa de empleo, que siente las bases para que, en poco tiempo quisiera pensar, esas ideas que me encendieron un día vuelvan a reavivar la llama y se transformen en una hoguera que ilumine nuestra ciudad ennegrecida por el consumo.

4 comentarios:

Fernando Manero dijo...

Celebro haberte conocido, ya que comparto la misma sensibilidad y preocupación que tienes hacia las iniciativas de desarrollo promovidas por gentes que ponen lo mejor de sí mismas al servicio de la sociedad y del lugar en el que viven. Tienes toda la razón cuando aludes a las dificultades a que se enfrentan proyectos emprendidos con gran ilusión y cuya trayectoria no siempre responde las expectativas que sus promotores habian puesto en ellos. Con todo, hay que apoyarlos, hay que procurar que salga adelante, que mantengan la motivación de quienes los impulsaron y que creen ese sentimiento de confianza en sus posibilidades sin el cual dificilmente se puede dar satisfacción a las necesidades de nuestra sociedad. Te seguiré de cerca y comentaré tus interensantísimas ideas y sugerencias.

Sonia dijo...

Gracias por tu comentario. La crisis nos está desbordando con peticiones de ayuda en diversos frentes, lo que en cierto modo limita nuestras capacidades para abordar iniciativas que podrían servir para potenciar esa labor de motivación. Pero no desespero y las guardo en la recámara, con la esperanza de poder ponerlas en marcha en breve.

En cualquier caso, en este momento, nuestra estrategia se centra en apoyar planes de negocio de quienes tengan una situación estable, y potenciar los itinerarios de empleo del resto de emprendedores en situación más frágil, para procurar una estabilidad que haga posible su puesta en marcha en el medio plazo. Esperemos que dé resultado. Ganas no nos faltan...

Edgardo Donato dijo...

Gracias Sonia por el comentario en tu Blog y me resulto muy lindo conocer lo que haces.

Animar a las personas a seguir contruyendo futuro me parece una de las acciones más loables.

Yo elegi hacerlo con jóvenes universitarios y con maestors.

Muchos me preguntan porqué los universitarios si ellos son los privilegiados. Yo respondo que son los que tienen mayor responsabilidad para crear emprendimientos e incluir a muchos en sus iniciativas.

Los maestros porque deben ser los principales mentores de futuro.

Tabajo en distintos países de latinoamerica.

Un gusto conocerte.

Respecto a instituciones que trabajen em Inclusión, en el material de AVINA (tiene actividades en España) y del Foro de Chile puedes encontrar otros actores como Jim Austin de Harvard.

Un abrazo desde Córdoba en Argentina.

Fernando Manero dijo...

Te deseo lo mejor. Mucha suerte. Son admirables tu claridad de ideas y tu confianza en las personas. Adelante, pues.