viernes, 4 de marzo de 2011

Plan de Desarrollo Formativo

El comienzo del fin de semana no ha podido ser mejor. Aunque reconozco que separarme por vez primera de Leire una noche ha sido extremadamente duro, y que alguna lagrimita ya se me escapó por el camino, la experiencia ha merecido la pena.

Y es que, con un cumplimiento absoluto de los compromisos adquiridos, el jueves arrancó el Plan de Desarrollo Formativo 2010-2011 de mi empresa, del que formo parte y en el que participo junto con 27 compañeros más, llegados de las diferentes oficinas de mi compañía repartidas a lo largo de la piel de toro.

El punto de encuentro, y de partida, era el Monasterio de La Salle en Bujedo (Burgos), un lugar al que raramente habría llegado si no se hubiera organizado todo esto. Se trata de un enclave que invita a la reflexión, a la convivencia, al encuentro inter e intrapersonal. Así que supongo que por eso lo eligen todos los años. No creo que lo sea por sus suculentas jamadas, que siguiendo la tradición monacal, son frugales y sanísimas, circunstancia que tomamos con buen humor pese al frío, regado con un vino que entraba bastante bien.

Esta primera cita nos ha servido a todos para conocernos, para identificar, para poner rostro a algunas unidades de la compañía que hasta ahora se nos antojaban lejanas, raras, oscuras. Ha servido para quitar hierro a temas que muchas veces tratamos como tabú, como supermegaimportantes en nuestra vida. Hemos aprendido a relativizar, a identificar nuestros puntos de mejora (que no débiles), nuestros puntos fuertes (por perseverar). Y sobre todo, la importancia de un trabajo en equipo, que no es lo mismo que un equipo de trabajo.

Espero en próximos posts seguir contando mis experiencias dentro de este Plan Formativo, empezando por una publicación de algunas de las fotos donde se resumen las actividades realizadas, a cargo de Campo-Base, excelente grupo de profesionales, capaces como pocos de aunar simpatía, diversión, aprendizaje y sobre todo, transmisión del conocimiento, de ese aprendizaje. Vamos, que entre reto y reto, entre actividad y actividad, entre risa y risa, han conseguido que me lo crea.

Esto promete.

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