sábado, 15 de enero de 2011

Dime cómo te arreglas, y te diré cómo trabajas

... Y es que la Corte de Colonia (que tiene coña encima que haya sido aquí), en Alemania, ha adoptado una serie de decisiones cuando menos sorprendentes sobre ciertos hábitos de vestimenta y acicalamiento de los trabajadores de una empresa de seguridad aérea. Que si la longitud de la barba, que si el sujetador...

Personalmente es un consuelo saber que la estupidez humana no se limita a la piel de toro, y tanto más cuanto que esta noticia nos llega de Alemania, la locomotora europea, etc, etc, etc. Cuando ya mi capacidad de asombro había llegado casi al límite con esa obsesión tan hispana de medir la productividad por el tiempo de apoltronamiento de glúteos en las sillas del currelo (que es que yo no veo la relación, sinceramente), nos llegan ahora estos con la vestimenta. Conste que tonterías de este pelo también he tenido que escucharlas aquí, que parece que si vas a trabajar con una camiseta de Eskorbuto eres menos profesional que el fulano que se presenta engominado y con corbata. Que no digo que para ciertas ocasiones no haya que cuidarse un poco, porque si cuando vas a conocer a los suegros te adecentas un poco, pues qué menos que hacer lo mismo cuando vas a ver a un cliente. Pero de ahí a vincular un mejor quehacer en el trabajo con la longitud de tu barba/uñas, o con el color del sujetador, creo que va un abismo.
 
Yo pensaba que sólo aquí éramos unos cotillas de puñetera madre y ver una barba larga, unas uñas como las de Marilyn Manson, o un sujetador sugerente tras una blusa, nos descolocaba y bajaba el Ibex35 de repente. Pero ya se ve que es algo "muy europeo".

Y es que ya no sabemos qué hacer para luchar contra la crisis...

No hay comentarios: