miércoles, 15 de julio de 2009

La mala educación

Ya sé, ya, que de estas cosas no está llamado mi blog a hablar, pero es que me sublevo y al mismo tiempo de desespero. No sé si llamarlo mala educación, o falta de solidaridad, o individualismo recalcitrante o sencillamente, que somos peor que la más rastrera de las bestias. Y es que cuando miro a mi alrededor y observo y/o padezco esos pequeños y mezquinos detalles, no me extraña que muchos mueran en una avalancha humana por un desencuentro futbolero, que haya guerras fraticidas y todo lo demás que estamos acostumbrados (qué mal suena) a través de los medios de comunicación

Me voy a explicar con un ejemplo: martes, 12.00 de la mañana, en Vitoria con unos 25 gradetes. Salgo de una reunión, con la documentación en ristre y dispuesta a coger el flamante tranvía para acercarme a otra reunión, esta vez en Gobierno Vasco. Subo al tranvía, y todo ocupado. A todo esto, mi panza se empieza a notar. Algunos podrían pensar que son kilitos de más, que no tomo Activia de Danone o que me he puesto ciega a litros de agua. Pero no señoras y señores, obedece a que estoy embarazada de cuatro meses. Pues nada oiga, que no se levanta ni Blas. Y lo peor no es eso, porque al menos el personal podría tener la decencia de disimular, de mirar para otro lado, "oyequeyonomehedadocuenta". Pero no. La gente te mira fijamente a los ojos para valorar tu grado de mosqueo, y de paso para cotillear tu panza y todo tu aspecto en general. Y encima cuando se para el tranvía salen como alma que les lleva el diablo, y tengo que hacer auténticas hazañas para sortearles sin que la pequeñaja que lleve dentro se sobresalte demasiado.

Supongo que estas cosas pasan todos los días. Pero no por ello deja de ser vergonzoso. Por cierto, da igual la edad, el nivel de insolidaridad es algo congénito y da igual tener 16 que 61. En estas situaciones, todos actúan igual.

Que Dios nos libre de una guerra. Buf.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Por cada chico de 16 que me encuentro insolidario (que haberlos haylos gracias a nuestro horrible sistema educativo) son diez las y los de 60 que se suman al carro. Es como si los que están más arriba tocando el arpa que abajo tocando la guitarra creyeran que no ayudando a los más jóvenes fueran a vivir más.

Y hablando de solidaridad, a veces esta sociedad lo pone muy difícil. No tengo más que recordar lo que te puede acarrear la defensa a ultranza de una maltratada en plena calle. Seguro que denuncia del agresor, multa del juez y puede que incluso cárcel.

¡Qué vergüenza! Si ya hay pocos solidarios encima los encarcelamos.

GUILLERMO DIAZ dijo...

Me viene a la mente la anécdota que me ocurrió a mi en sentido contrario.

Iba sentado en el metro. Vi a una chica que buscaba sitio para sentarse. Como mi parada ya estaba próxima decidí levantarme y le ofrecí mi sitio. Siéntate por favor.

Su respuesta a mi ofrecimiento fué contundente... "Machista" no soporto a la gente como tu......

Confirmo por tanto tu apreciación: "la maña educación"

Sonia dijo...

Está visto que nunca llueve a gusto de todos...

Anónimo dijo...

Como bien dices es una cuestion de cultura, un valor seguro, invertir en educacion nos evitaria multitud de los problemas que hoy en dia padecemos, asi que poco a poco hay que ir avanzando, en breve podras ir enseñando valores sanos.

un saludo
Aldoux
www.kalandraca.wordpress.com

Iñaki dijo...

Sobre todo, enhorabuena!