miércoles, 4 de febrero de 2009

En casa del herrero...

Confieso que para mí, trabajar no se limita a cumplir un horario y ganar un sueldo todos los meses. Son muchas horas las que paso atendiendo a clientes, pensando, redactando, como para que encima no te guste o no te interese aunque sea un poquito lo que haces.

Pues bien, me parece que soy un poco bicho raro. Porque hete aquí que estaba yo con mis compis tan ricamente tomando un café de máquina de esos que tomas porque no hay nada más y haciendo de tripas corazón (mira que soy hipocondríaca y con esto hago una excepción, porque a saber qué química estamos tomando con sabor a descafeinado...), cuando voy y les cuento que tengo un blog. Y uno de ellos, con risilla nerviosa, pregunta que a ver de qué hablo, de lo que hago en la oficina y tal.

A mí no me importa que me pregunten por el contenido de mi blog. Es más, mi ego personal se crece porque siempre pienso que tal vez alguien se anime, lo lea, e incluso me escriba y comente mis pensamientos. Lo que ya me hace pensar es que por un lado, alguien que como yo trabaja en una organización dedicada a las nuevas tecnologías y a la innovación, suelte esa risilla por el tema del blog, y por otro lado, que haga esa pregunta, como si la vida profesional de uno empezara a las 8.00 a.m. y terminara a las 18.00 p.m.

No penséis mal, no soy de esas personas adictas al trabajo, que matan sus horas delante del PC hasta que la noche lo inunda todo y llega justo a casa para dormir, soñando aún con el trabajo. No. Pero por suerte o por desgracia, me gusta lo que hago. Y encima, para más inri, me gusta aprender, conocer, investigar, ya sea de aquello en lo que trabajo, o de aquello que me rodea y de lo que me informan.

Así que por eso tengo el blog. Porque me permite intercambiar puntos de vista con otras personas, porque me permite exponer mis ideas, porque puedo aprender día a día, sin tener que demostrar nada, sólo por el prurito del crecimiento personal, intelectual y profesional.

Por eso tengo el blog. Así que gracias a todos los que de vez en cuando entráis y dedicáis un ratito a leer mis pensamientos.

1 comentario:

Iñaki Ortiz dijo...

Enhorabuena por escribir el blog.

No hace falta que te diga que te entiendo, porque yo también lo hago.

Es verdad que con muchas personas no resulta cómodo hablar de ello, porque tienden a juzgar y, además, negativamente. ¡Será que tienen algún problema! A lo mejor les gustaría hacerlo y no se atreven ;-).

Por si te sirve, te pongo algunas referencias que hemos escrito sobre cuestiones relacionadas con lo que cuentas en este post:

¿Por qué escribimos un blog?

¿Para qué escribimos este blog?

Vértigo en el escaparate

¡Ánimo y que sea por mucho tiempo!